CHARLA
¿Qué es el Comercio Justo?,
Experiencias desde L’Arcu la Vieya

Kin Café & Lounge
(Calle Ildefonso Sánchez del Río 14, Oviedo)
Jueves 27 Noviembre a las 20 H

L'ARCU LA VIEYA es un proyecto asambleario y abierto a todas las personas
que quieran participar y está autogestionado con el trabajo y apoyo de personas,
colectivos y con las ventas de una tienda de comercio justo – consumo responsable,
que permiten mantener un espacio libre para todo el mundo, EL LOCAL SOCIAL.
EL LOCAL SOCIAL es un espacio libre, autogestionado y disponible para todas
las personas y colectivos que lo necesiten o quieran hacer uso de él. Un lugar donde
realizar actividades(charlas, debates, talleres, asambleas, exposiciones,
proyecciones…), usar la biblioteca, tomar un café, encontrar información y leer las
publicaciones.

BARZIN, "Leaving Time"

“No necesitas a nadie una vez que aprendes a ser quien eres, porque ya no hay nada que aprender”
“No hay manera posible de escapar de lo que has visto”
“Sentirse como un árbol joven dentro de una tumba supone descubrir el poder de abrirla y de alzarse hasta donde uno quiera"
“En el interior de una casa, que te muestra lo que es en realidad la vida, puedes sentirte más perdido que en unos cañones rocosos inexplorados o que en un bosque virgen. Entrar en una casa es algo tan alarmante como lo sería el hecho de nacer con plena consciencia, sabiendo que tienes qué sentir. Echar una mirada al interior de una casa es como estar muerto y conservar aún la consciencia: ver un mundo del que estás ausente…”
Elizabeth Bowen
La casa en París
LA LOBA
(Accésit del XXVI Premio Nacional de Poesía “Hernán Esquío” 2008)



Como la loba
que carece de amo
y sufre espasmos de melancolía,
enredada en pensamientos
que van desde tu boca
hasta el fin del romance.
Acarreando mil soledades
que acechan por todas partes.
Lamiendo restos de ti,
retozando bajo tu olor
que aún perdura
en el suelo más frío
de la casa.
Aullando cada noche
como la perra que soy
a tus pies.
Murmurando jadeos que se recuerdan
para sobrevivir
entre estas paredes
que un día bautizamos juntos.
Rasgándome la falda
en tu memoria,
y caminando como perdida
a media luz, a ciegas,
por callejones
a los que con altísima frecuencia
me arrojabas a los abismos del amor.
Jurando, bajo estas últimas sábanas,
que si no vuelves
me entregaré en tu honor
en cuerpos y extrañas voces
buscando recodos inauditos,
ecos, alientos desbordados,
posturas impronunciables,
rastreando tus pasos
por el infinito mundo del cuerpo ajeno.
Como la loba que soy,
como la perra que sigo siendo.


EL RING

Él dijo: pide un deseo. Ella dijo: un saco de arena y unos guantes de boxeo. Un profundo silencio invadió la sala. Dios bajó la cabeza, se sintió impotente.

NUNCA


Hay ojos
que me miran
sin verme,
y manos
que aún
expertas
en adiestramientos
ajenos,
infinitos, quizás,
nunca hallarán
el punto exacto
en que mi geometría
alcanza
la curvatura perfecta,
cuando pierdo entonces
la conciencia
pues sólo de ese modo
mis piernas
alcanzan
la postura
impronunciable
del viento,
y mi espalda
se arquea
y mis manos
buscan
bajo
la niebla
de la respiración
de al lado
un apoyo
donde esconder,
proteger,
aquello
que no tiene nombre:
el presente paralizado
entre dos cuerpos.
La bendita cercanía
vencida por un beso.
Y aún así
hay manos
que desconocerán
siempre
el pliegue
más íntimo
donde
mi cuerpo
se convierte
en una boca hambrienta
y tu cuerpo
en sed infinita.
Hay manos
que nunca,
ojos que
nunca,
nombres que
nunca
sabrán
nunca
jamás
nunca
nada
de mí.