El próximo sábado 7 de marzo de 2015 a partir de las 13:00 horas Mónica de Juan inaugura exposición en la galería Lola Orato Espacio de Arte, en Oviedo. En ella se podrán ver piezas de algunos de los proyectos en los que está trabajando. Se trata de tres proyectos centrados en la fotografía y en la fotografía intervenida.

Recuerda, el sábado 7 de marzo de 2015 a partir de las 13:00 horas.

NOTA: Como en toda buena inauguración que se precie, habrá bebercio.

Nos vemos el sábado. Mil gracias.
 
 
 
 

LA GALLA CIENCIA

http://www.lagallaciencia.com/2015/02/hoy-firma-un-poeta-subvencionado-o.HTML


HOY FIRMA: UN POETA SUBVENCIONADO O BECADO, ¿ES UN POETA LIBRE? Una conversación de ANA PÉREZ CAÑAMARES con algunxs amigxs.

Las redes sociales propician encuentros, y en ocasiones asistimos como espectadores de esa nueva "plaza pública" a discusiones en las que participamos activamente, o nos dejamos llevar por el debate que otros nos ofrecen. Traemos hoy aquí, con el permiso de la poeta ANA PÉREZ CAÑAMARES, uno de los muchos momentos en que ella nos "provoca", alentando la reflexión y a que nos manifestemos sin hostilidad propiciando el acercamiento. Salvo ella misma, que aparece con su nombre, el resto de los interlocutores se ocultan en todas las variables posibles de `José´, un nombre casi universal, y las conversaciones de han resumido sin alterar un ápice los argumentos esgrimidos. Hemos guardado su anonimato, pero respetado al máximo sus juicios.

Las opiniones de sus amigos pueden ser compartidas o no por casi todxs, y son clara muestra de que a veces procrastrinar hábilmente también es sinónimo de sabiduría.

Gracias a ellas y a ellos, y a Ana Pérez Cañamares, por este momento.

                                                            ...


Ana Pérez Cañamares
Un día de febrero a las 9:03 h.

Al leer el currículum de un/a poeta norteamericano/a en la solapa de uno de sus libros, es corriente ver cosas como: poeta laureado, poeta becado, poeta residente, etc. Es algo que siempre me ha llamado mucho la atención. Hoy he estado mirando en Google y es increíble la cantidad de premios, becas, ayudas, que se convocan en Estados Unidos dentro del ámbito de la poesía. Estados Unidos será una mierda gigantesca para muchas cosas, pero en cuestiones poéticas nos da cien mil vueltas. Este país nuestro es una mierda gigantesca para todo y la poesía no es una excepción.


 JOSÉ: Imagínate aquí a quienes iban a concedérselo todo. a los amigos y a la famiglia. EE.UU es malo para muchas cosas y muy bueno para otras. La cultura, por ejemplo. Becas, premios, ayudas y la posibilidad de vivir de la creación. Es verdad que alguien que escriba tiene allí muchas posibilidades de vivir de eso o, al menos, de algo relacionado con eso, por no hablar de las universidades. Una persona con buenos libros publicados tiene muchísimas posibilidades de dar clases en una universidad, aquí ninguna. EE.UU. es muy bueno para la cultura y España es una mierda para la cultura.

APC: A eso me refiero: en las universidades hay talleres de creación, por ejemplo.Es un sistema flexible en el que un escritor puede dar clases, sea académico o no, puede compartir lo que sabe. Aquí los poetas y los escritores ponemos dinero para desarrollar nuestra vocación y para compartirla con los lectores. Cero ayudas, cero consideración, cero respeto.


PEPE: Ana, en España sí que hay "ayudas" para este tipo de cosas, y bastantes en comparación con otros asuntos quizás más necesarios de ser becados.El tema es que entre gestores culturales, empresas culturales, editoriales, escuelas de escritura y todo este tipo de pesebres se va el pastizal. Son muy poco los autores a los que le llega alguna beca de este tipo, pero los hay.

JOSÉ: Instituto Cervantes, Ministerio de Cultura y Exteriores, aulas literarias de las comunidades autónomas, de muchos ayuntamientos y se ha terminado el pesebre de las cajas de ahorros.

APC: Pues claro, Pepe, pero yo hablo de los autores. A los autores nos llega una puta mierda de todo.Y estoy contigo, que hay cosas más necesarias, por supuesto.Pero es que ayudar directamente a los autores -y digo ayudar, pero por supuesto sería algo recíproco, de lo que también los lectores,estudiantes, etc., se beneficiarían- no sería tan caro. Y no es sólo una cuestión de la crisis, es que este país es como es, está en su ADN. Las cosas se organizan para que se aprovechen unos cuantos, no en beneficio real ni en apoyo de la verdadera cultura. Aquí es típico que el gestor viva (muchas veces bien, muy bien) y el que pone la jeta y el curro malviva, y como decía antes, hasta le cueste dinero compartir su trabajo y sus conocimientos.

 PEPE: En veinte años en este país no habrá apenas creadores de nada. La mayoría empieza a creer que las creaciones deben de ser compartidas gratuitamente, eso en el mejor de los casos, cuando no pagando el creador de su bolsillo la propia creación. En la inmensa mayoría de las publicaciones no hay criterio de calidad por detrás, sólo pasta. Tanto tienes, tanto pones, tanto publicas. Y si lo de los premios podría ser una escapatoria, la luz que despeje tinieblas, pues tampoco, detrás de muchos está el interés, el amiguismo, el “me ahorro la edición y que pague el contribuyente” a través de fondos públicos para cultura... Esto es bien conocido dentro del mundillo. Pero bueno, en realidad aquí nadie se escapa, muchos autores son tan culpables como el que más en todo esto. Demasiada megalomanía.

 JOSÉ: Ah, pero sí, sí que sí, sí que a los autores les llega la pasta, pero a los de siempre.Por ejemplo, el otro día en el entierro de Lara había un güevo de ellas y ellos, además hablaban de pluralidad y no sé qué mierdas.


MARÍA JOSÉ: Un poeta Subvencionado o becado, ¿es un poeta libre?


JOSÉ MARÍA: Yo no quiero becas, ni subvenciones ni ayudas,y si por mí fuera prohibía cualquier premio literario económico. Y si alguien va a dejar de escribir por ello, si como dice Pepe, nos vamos a quedar sin creadores, pues que así sea. Prefiero que desaparezcan los toros antes que mantenerlos con corridas. Tengo mis muchísimas dudas de que eso vaya a ocurrir. Es más, algo me hace pensar que cuanto peor vayan las cosas más peña escribirá con ideas que el dinero no podrá reconocer jamás.

PEPE: Interesante cuestión la del poeta subvencionado. Esto me lleva a otra reflexión más amplia. Tenemos en este país (supongo que en todo el mundo latino) el jodido vicio de asaltar las instituciones una vez en el poder, es decir, aquí mando yo, aquí impongo yo todo: Cultura, Comunicaciones, Educación, etc., etc... A ver si alguna vez nos acostumbramos a la diversidad y aceptamos el juego de la democracia, o al menos el de la convivencia pacífica, no el de la imposición, que cuando se está de acuerdo con algo es muy fácil el respeto. Ejemplo claro de todo esto, nuestra televisión pública: un medio propagandístico para perpetuarse en el poder, o intentarlo. En definitiva, un creador subvencionado no tendría por qué ser uno adoctrinado. Y para eso, para evitar esas tentaciones, que muchas veces son realidades, habría que legislar y hacer leyes de mecenazgo equitativas y bien protegidas frente a las presiones políticas cortoplacistas. Difícil, pero es el futuro. En este mundo liberal, la inmensa mayoría de las creaciones no son rentables si nada más se mide su valor por el lado económico. Y todo es económico al final, pero una aclaración: cuando digo que esto es económico me refiero que cuesta poco dinero, no que tenga ambiciones de ganarlo, al menos en mi caso, que nunca he ganado ni un céntimo con una letra mía.



APC: Obviamente, dejar de escribir ni loca, yo digo siempre que escribiría debajo del agua. Dudo mucho que porque no haya dinero por medio alguien deje de escribir (y si es así, que le den). Pero me encantaría poder compartir lo poco que sé y lo mucho que me apasiona esto, por ejemplo, en institutos o en universidades. Me encantaría dedicarle el tiempo que se merecen algunos proyectos, tiempo que en mi caso sólo puede comprar el dinero. Yo no quiero dinero, yo quiero tiempo. Y el tiempo me lo compra el dinero, es así. No quiero pasarme la vida becada, pero si mi trabajo lo mereciera, ¿por qué no un año para desarrollar un proyecto?¿Por qué no un taller de lecturas en una universidad para transmitir a los estudiantes algo de poesía viva? Y al final he terminado por personalizar, pero no he empezado hablando de esto porque crea que yo me lo merezca, sino porque me choca el contraste. Carver daba talleres en la universidad. ¿Os imagináis tener de profesor a Carver? ¿Sabéis que posibilidades hubiera tenido Carver de dar clase en la universidad española? CERO. CERO. No estoy hablando de mamandurrias ni darse a la buena vida. Sólo de apreciar el trabajo y hacer esto un poquito más fácil para todos.


 JOSÉ MARÍA: La gestión cultural independiente y guerrillera que se ha venido desarrollando estos últimos años es bastante barata y no está politizada en absoluto. Hay muchos colectivos de agitación cultural que podrían hacer maravillas con un poquito de apoyo financiero por parte de la institución, y además tienen tanto o más derecho a ello que las peñas taurinas o las cofradías de la santísima que se os ocurra. Qué queréis que os diga, está bien la postura pureta pero ojalá en mi ciudad se pudiera montar un ciclo independiente de lecturas poéticas que nos permitiese escucharos leer aquí.

  PEPE: Que se sepa las subvenciones salen de los bolsillos de los contribuyentes, no de los políticos. No son malas las subvenciones cuando buscan el bien social, común y tienen detrás un merecimiento contrastado. El tema es de gestión, que es partidista e interesado. Y ya me callo.

 MARÍA JOSÉ: Yo que trabajo de 9 a 2 y de 5 a 8 (y que para leer a los chavales utilizo mi tiempo de la comida) te entiendo perfectamente, pero luego pienso en Machado y sus tediosas clases de francés y comprendo que cada uno extrae lo mejor de la poesía de su experiencia vital. La independencia, y a veces la miseria, hace libre al poeta, y generalmente serán otros los que, pasados los años, les cuenten a los chavales en sus clases de literatura, quienes eran los poetas del siglo XXI...



APC: Pues yo no estoy tan convencida de que la miseria te haga independiente, ni que sea necesario que todo sea tan difícil. Una de mis poetas favoritas, Sharon Olds, tiene en su currículum varias de estas ayudas que yo digo. Yo la leo y me maravillo, y no veo por ninguna parte rastro de que esa beca le haya hecho escribir peor o algo que no quiera escribir. No sé, no creo que las cosas tengan que ser tan difíciles. Como dicen por ahí, que hay peñas taurinas con ayudas, joder. Y ciudades con apenas actividad cultural. Y universidades e institutos con cero contacto con la vida cultural real. Y lo poco que hay es siempre a nuestra costa, y no se llega, no se llega.

 JOSÉ MARÍA: Es muy lógico que desconfiemos de la combinación institución+cultura.Vivo en provincias y la política cultural de aquí se basa en contratar al enchufado de turno y ponerle oficina, secretaria y 40.000€/año para dirigir un proyecto con un presupuesto de, pongamos, 80.000€/año. Lo que les sobra se dedican a repartirlo fuera de convocatoria, fragmentando facturas si hace falta, a quien les da la real gana. Hay una corrupción de baja intensidad en la política cultural institucional, así como censura y autocensura, control ideológico y nepotismo. Todo esto hace que se respire mucho mejor desde la independencia total, pero eso a veces también significa que buenas ideas se quedan sin realizar, o que espacios estupendos se ven abocados al cierre, o que las programaciones expulsan las propuestas menos comerciales (que es otra forma de control). Llamadme posibilista o lo que queráis, pero yo sigo creyendo que tenemos que luchar por una política cultural transparente, moderna, digna y que respete la independencia absoluta de creadores y gestores, igual que luchamos por otras cosas.  

JOSÉ:  Es una pena que a poetas - eso sí, de calidad- no se les tenga en España la consideración que en EEUU se les tiene a sus laureados. Pienso ahora en Robert Hass, que llegó a ser parte activa de la campaña de Obama, poetas como Sharon Olds, ya mencionada, que incluso se permiten el lujo de mandar misivas despreciadoras hacia la política de estado de los Bush..., es decir, no solo se les aprecia y se les valora, sino también, y lo que es aún más importante, se tiene en cuenta su criterio y su opinión para cualquier tipo de asunto social o político. Es de sentido común que personas de este bagaje cultural intervengan, no solo en cuestiones que atañen a su ámbito de actuación, sino que se les aproveche y se les considere para todo tipo de cuestiones que afectan a un país.  

JOSÉ: En USA es más fácil la "neutralidad" de los premios; allí fascina la creación, la cultura, los poetas. De hecho no tienen empacho en ir a “copiar” textos de otros países, arquitecturas, esculturas y hacerlas propias. Es rentable ser artista en EE UU, al menos los tienen en consideración. "España poética" funciona como los partidos políticos: nepotismo, amiguismo, clanes de norte y sur, la zancadilla y no la mano. Antologías que no soportan el más ligero escrutinio de limpieza en su confección: se hacen a medida, con calidad o no, siempre amigos/as, no nos la jugamos. Somos poco democráticos en nuestra apreciación de las críticas, y exigimos lo que no cumplimos. Por lo que a mí respecta, seguro que tengo todos esos defectos, pero ganas de aprender, comprender y ejercer....


PEPE: Este país, como todos los países, ha dado y da grandes poetas, pero también mediocres. Y burdos parecidos a poetas, más bien poetastros, es el arte sin más. Sin embargo, como poetas sin vicio ni beneficio, es relativamente fácil separar el polvo de la paja. Poeta es aquel que persevera por amor a su oficio y su arte y va creciendo. Construye versos mientras recoge basuras, mientras labra campos yermos, lo hace cuidando ovejas, tramitando expedientes entre versos sueltos o poniendo ladrillos como si fueran libros en estanterías. No hay más beneficio que la belleza. ¿Pero qué ocurriría si hubiera un duro a repartir? Saldrían poetas de todos los rincones y justificarían su obra escudándose en su arte, incomprendidos como poetas malditos. ¿Quién pone puertas al campo? ¿Quién tasa el verso? Sí, es cierto, el buen gusto y la profundidad. ¿Y dónde se forja ese buen gusto? ¿Quién lo discrimina? Cuando llegó el dinero en forma de premios, surgieron novelistas de debajo de los colchones, de los cajones de periodistas, de las habitaciones de los amigos de los amigos de los amigos. Hubo ayudas, hubo dinero. ¿Alguien ha leído los premios Planeta desde el año 1990? ¿Quién discrimina un verso frente a otro? ¿Quién elimina el gen de Lázaro de Tormes de nuestro código genético? Y sobre el valor de los poetas como ciudadanos, creo que tienen, tenéis, un gran valor cuando sus opiniones tienen un gran valor. Y son basura cuando sus opiniones son basura. Depende del poeta y por supuesto del receptor del mensaje. Tan gran poeta puede ser aquél que critica, no sé, la invasión y destrucción de Irak, como el que la defiende. La opinión de uno de ellos puede ser nauseabunda, pero no así su obra. No se me ocurren ejemplos en poesía, pero sí, por supuesto en novela: Vargas Llosa. El ejemplo perfecto, en mi opinión, del artista genial absolutamente vomitivo en lo ético y lo político. También, pero lo conozco menos, Octavio Paz...

 JOSÉ: Mi opinión, en resumen, basada en lo que conozco viviendo en EEUU, es que éste es un país como el planeta entero, y como la raza humana, esquizofrénico, bipolar, bueno y malo, terriblemente cruel y sorprendentemente humano, invivible y codiciado para vivir, anti-inmigrante y abierto a los inmigrantes, a quienes al final (los números están ahí, termina integrando), racista, pero a la vez un caldero de movimientos por los derechos civiles y humanos. Y al final, materialista como quizás ninguno, pero con una producción enorme, verdaderamente enorme, de buena y variada poesía. Hay muchísima actividad poética, yo me atrevería decir que no hay algo similar en Hispanoamérica. Y de lo que estoy seguro es que no hay un país en toda América donde haya tantos poetas y escritores que pueden continuar escribiendo EN LIBERTAD, mientras se ganan la vida en las universidades, como profesores de escritura creativa, literatura, etc. Tampoco es que les condicione lo que van a escribir o no, realmente... En cuanto a publicaciones, aunque los libros de poesía no se venden tanto, muchas universidades publican, y hay una multitud de pequeñas editoriales que publican por cuenta propia, con tiradas medias, leí el otro día, de 2000 ejemplares. Claro, hay impresiones de mucha menor cuantía, pero de todos modos creo que es más fácil para un poeta estadounidense publicar un poemario en inglés que para un poeta comparable en Hispanoamérica. Y de revistas literarias, ni hablar. Mucho más que en nuestro mundo hispanoparlante, revistas establecidas que incluso pagan al poeta por su obra, algo que por lo menos de este lado del charco no se ve en español. Así andan las cosas, creo yo... Y miren, no hay que glorificar la pobreza. Me refiero a que la historia del arte demuestra muy claramente que la existencia de mecenas, del patrocinio, de ayudas desde el poder, han hecho posible muchísimas de las grandes obras. La noción de que estar tirado en una calle hambriento y tiritando de frío o lleno de pulgas para producir algo que valga la pena no tiene ninguna justificación. Más bien es lo contrario.

 APC: Pepe, todo lo que dices está muy bien, pero creo que está idealizado. A los poetas, hablaré por mí, y si me lo permiten por los que conozco, nos mueve el amor a la poesía y la inmensa mayoría comemos de otras cosas. Pero que haya tantas dificultades como las hay, me parece injusto. Me parece que se desaprovecha una riqueza humana, literaria, poética inmensa. Que sí, que claro que escribimos versos mientras ponemos ladrillos o archivamos papeles, pero la poesía no es solo eso. La poesía es también recitales, clases, festivales, lecturas, que la acerquen a los estudiantes, a otros poetas, a oyentes, a gentes que la quieran escuchar y vivir de cerca. Es poetas hablando de otros poetas, enseñando a leer. No hablo de premios planetas ni de pegar un pelotazo. Hablo de que te inviten a recitar y un ayuntamiento o una universidad o un instituto o una biblioteca o una asociación cultural al menos te puedan pagar el tren y el hotel. Hablo de que una editorial o una revista puedan subsistir y pagarte por tu trabajo. Hablo de que lo poco que hay se reparta, circule y no vaya a parar siempre a los mismos. Yo tengo dos trabajos, uno me da de comer, y el otro, mi vocación, me cuesta dinero. Y como a mí, insisto, a la inmensa mayoría de poetas que conozco. Lo hago de mil amores, encantada de la vida, halagada y agradecida. Pero, francamente, justo no me parece. No en todas las ocasiones al menos. Que gente que podría enseñar y animar a otros a leer, a escribir, se queden en casa y no vayan a un sitio donde les recibirían con los brazos abiertos, porque no tienen para pagarse el autobús (que los hay, porque los conozco). No tiene nada que ver con el hecho de que se esté feliz y agradecido por tener esta vocación y desarrollarla. Ni con querer hacerse millonario. Y una aclaración importante, Pepe: no hablo de alguien que es poeta porque escribe unas versos para él y su familia –que, olé, me parece estupendo y muy válido- sino de gente con cinco, diez y quince poemarios publicados; gente a la que invitan de bibliotecas, librerías, universidades, centros culturales, gente contrastadamente valiosa en el oficio de poeta. Es cierto que el valor y el gusto son relativos; pero sólo hasta cierto punto.

 MARÍA JOSÉ: Estados Unidos: un país constantemente en busca del 'poeta nacional', y cuando lo encuentra o cree encontrarlo, le honran en el Congreso. Pero claro, hablamos de un país en cuyo juego político aún se valora la oratoria, y se admira un buen discurso. Hay que recordar que, cuando se inventaron a sí mismos como país, miraron principalmente a la Roma republicana, y a partir de ese molde construyeron su sistema (que como todo, como el de la propia Roma, es susceptible de ser corrompido). Estados Unidos y el arte de la palabra: algo que está en su propia génesis.

Ese mismo día de un frío febrero a las 19:25 h.







Todas las fotos que acompañan el texto son del poeta y fotógrafo ALFONSO VILAS FRANCÉS.

El viernes 27 de marzo, Taller de Escritura Creativa en Pumarín, allí nos vemos, junto a los bombones y la aromaterapia, mejor plan imposible!http://www.oviedo.es/ociojuvenil
 
 
 
INICIO DE NUEVOS TALLERES DE CREACION Y CREATIVIDAD EN EL ESPACIO DE
 ARTE LOLA ORATO DE OVIEDO: ESCRITURA CREATIVA, POESÍA, LECTURA,
 PERIODISMO LITERARIO, CREATIVIDAD EN LA EMPRESA.. TE APUNTAS?


 
 







 
El amor desde la perspectiva de Neil Hilborn, un poeta estadounidense que sufre de trastorno obsesivo compulsivo. Aquí en su desgarradora presentación en la final de concurso "2013 Rustbelt Regional Poetry Slam".
 
 
 
Separarse no es dejar de amar, y no siempre sabemos si lo hacemos por las razones adecuadas.
Marina Abramović y Ulay tuvieron una apasionada relación amorosa en la década de los 70's. Cuando sintieron que se extinguía, hicieron un pacto: recorrerían la Muralla China, cada quién desde un extremo para encontrarse en el centro, darse un fuerte abrazo y no volver a verse.
 
 
 

El jueves día 26, estreno de Los Deseados de Carlos Alvarez Cabrero en el Teatro Filármonica a las 20h!!
 
 
 




 Y por fin tenemos tráiler:


 
Sobre todo esto de Oviedo "sexy", todo lo que se está diciendo, comentando y por un lado y el más absoluto silencio por el otro solo tengo que decir lo siguiente, revisen este cuento y su conclusión final: el rey va desnudo. Y los que lo deseen que sigan aplaudiendo o callando, es lo mismo.


 El traje nuevo del Emperador

Hans Christian Andersen


Hace muchos años había un Emperador tan aficionad...o a los trajes nuevos, que gastaba todas sus rentas en vestir con la máxima elegancia.
No se interesaba por sus soldados ni por el teatro, ni le gustaba salir de paseo por el campo, a menos que fuera para lucir sus trajes nuevos. Tenía un vestido distinto para cada hora del día, y de la misma manera que se dice de un rey: “Está en el Consejo”, de nuestro hombre se decía: “El Emperador está en el vestuario”.

La ciudad en que vivía el Emperador era muy alegre y bulliciosa. Todos los días llegaban a ella muchísimos extranjeros, y una vez se presentaron dos truhanes que se hacían pasar por tejedores, asegurando que sabían tejer las más maravillosas telas. No solamente los colores y los dibujos eran hermosísimos, sino que las prendas con ellas confeccionadas poseían la milagrosa virtud de ser invisibles a toda persona que no fuera apta para su cargo o que fuera irremediablemente estúpida.

-¡Deben ser vestidos magníficos! -pensó el Emperador-. Si los tuviese, podría averiguar qué funcionarios del reino son ineptos para el cargo que ocupan. Podría distinguir entre los inteligentes y los tontos. Nada, que se pongan enseguida a tejer la tela-. Y mandó abonar a los dos pícaros un buen adelanto en metálico, para que pusieran manos a la obra cuanto antes.

Ellos montaron un telar y simularon que trabajaban; pero no tenían nada en la máquina. A pesar de ello, se hicieron suministrar las sedas más finas y el oro de mejor calidad, que se embolsaron bonitamente, mientras seguían haciendo como que trabajaban en los telares vacíos hasta muy entrada la noche.

«Me gustaría saber si avanzan con la tela»-, pensó el Emperador. Pero había una cuestión que lo tenía un tanto cohibido, a saber, que un hombre que fuera estúpido o inepto para su cargo no podría ver lo que estaban tejiendo. No es que temiera por sí mismo; sobre este punto estaba tranquilo; pero, por si acaso, prefería enviar primero a otro, para cerciorarse de cómo andaban las cosas. Todos los habitantes de la ciudad estaban informados de la particular virtud de aquella tela, y todos estaban impacientes por ver hasta qué punto su vecino era estúpido o incapaz.

«Enviaré a mi viejo ministro a que visite a los tejedores -pensó el Emperador-. Es un hombre honrado y el más indicado para juzgar de las cualidades de la tela, pues tiene talento, y no hay quien desempeñe el cargo como él».

El viejo y digno ministro se presentó, pues, en la sala ocupada por los dos embaucadores, los cuales seguían trabajando en los telares vacíos. «¡Dios nos ampare! -pensó el ministro para sus adentros, abriendo unos ojos como naranjas-. ¡Pero si no veo nada!». Sin embargo, no soltó palabra.

Los dos fulleros le rogaron que se acercase y le preguntaron si no encontraba magníficos el color y el dibujo. Le señalaban el telar vacío, y el pobre hombre seguía con los ojos desencajados, pero sin ver nada, puesto que nada había. «¡Dios santo! -pensó-. ¿Seré tonto acaso? Jamás lo hubiera creído, y nadie tiene que saberlo. ¿Es posible que sea inútil para el cargo? No, desde luego no puedo decir que no he visto la tela».

-¿Qué? ¿No dice Vuecencia nada del tejido? -preguntó uno de los tejedores.

-¡Oh, precioso, maravilloso! -respondió el viejo ministro mirando a través de los lentes-. ¡Qué dibujo y qué colores! Desde luego, diré al Emperador que me ha gustado extraordinariamente.

-Nos da una buena alegría -respondieron los dos tejedores, dándole los nombres de los colores y describiéndole el raro dibujo. El viejo tuvo buen cuidado de quedarse las explicaciones en la memoria para poder repetirlas al Emperador; y así lo hizo.

Los estafadores pidieron entonces más dinero, seda y oro, ya que lo necesitaban para seguir tejiendo. Todo fue a parar a sus bolsillos, pues ni una hebra se empleó en el telar, y ellos continuaron, como antes, trabajando en las máquinas vacías.

Poco después el Emperador envió a otro funcionario de su confianza a inspeccionar el estado de la tela e informarse de si quedaría pronto lista. Al segundo le ocurrió lo que al primero; miró y miró, pero como en el telar no había nada, nada pudo ver.

-¿Verdad que es una tela bonita? -preguntaron los dos tramposos, señalando y explicando el precioso dibujo que no existía.

«Yo no soy tonto -pensó el hombre-, y el empleo que tengo no lo suelto. Sería muy fastidioso. Es preciso que nadie se dé cuenta». Y se deshizo en alabanzas de la tela que no veía, y ponderó su entusiasmo por aquellos hermosos colores y aquel soberbio dibujo.

-¡Es digno de admiración! -dijo al Emperador.

Todos los moradores de la capital hablaban de la magnífica tela, tanto, que el Emperador quiso verla con sus propios ojos antes de que la sacasen del telar. Seguido de una multitud de personajes escogidos, entre los cuales figuraban los dos probos funcionarios de marras, se encaminó a la casa donde paraban los pícaros, los cuales continuaban tejiendo con todas sus fuerzas, aunque sin hebras ni hilados.

-¿Verdad que es admirable? -preguntaron los dos honrados dignatarios-. Fíjese Vuestra Majestad en estos colores y estos dibujos -y señalaban el telar vacío, creyendo que los demás veían la tela.

«¡Cómo! -pensó el Emperador-. ¡Yo no veo nada! ¡Esto es terrible! ¿Seré tan tonto? ¿Acaso no sirvo para emperador? Sería espantoso».

-¡Oh, sí, es muy bonita! -dijo-. Me gusta, la apruebo-. Y con un gesto de agrado miraba el telar vacío; no quería confesar que no veía nada.

Todos los componentes de su séquito miraban y remiraban, pero ninguno sacaba nada en limpio; no obstante, todo era exclamar, como el Emperador: -¡oh, qué bonito!-, y le aconsejaron que estrenase los vestidos confeccionados con aquella tela en la procesión que debía celebrarse próximamente. -¡Es preciosa, elegantísima, estupenda!- corría de boca en boca, y todo el mundo parecía extasiado con ella.

El Emperador concedió una condecoración a cada uno de los dos bribones para que se las prendieran en el ojal, y los nombró tejedores imperiales.

Durante toda la noche que precedió al día de la fiesta, los dos embaucadores estuvieron levantados, con dieciséis lámparas encendidas, para que la gente viese que trabajaban activamente en la confección de los nuevos vestidos del Soberano. Simularon quitar la tela del telar, cortarla con grandes tijeras y coserla con agujas sin hebra; finalmente, dijeron: -¡Por fin, el vestido está listo!

Llegó el Emperador en compañía de sus caballeros principales, y los dos truhanes, levantando los brazos como si sostuviesen algo, dijeron:

-Esto son los pantalones. Ahí está la casaca. -Aquí tienen el manto... Las prendas son ligeras como si fuesen de telaraña; uno creería no llevar nada sobre el cuerpo, mas precisamente esto es lo bueno de la tela.

-¡Sí! -asintieron todos los cortesanos, a pesar de que no veían nada, pues nada había.

-¿Quiere dignarse Vuestra Majestad quitarse el traje que lleva -dijeron los dos bribones- para que podamos vestirle el nuevo delante del espejo?

Quitose el Emperador sus prendas, y los dos simularon ponerle las diversas piezas del vestido nuevo, que pretendían haber terminado poco antes. Y cogiendo al Emperador por la cintura, hicieron como si le atasen algo, la cola seguramente; y el Monarca todo era dar vueltas ante el espejo.

-¡Dios, y qué bien le sienta, le va estupendamente! -exclamaban todos-. ¡Vaya dibujo y vaya colores! ¡Es un traje precioso!

-El palio bajo el cual irá Vuestra Majestad durante la procesión, aguarda ya en la calle - anunció el maestro de Ceremonias.

-Muy bien, estoy a punto -dijo el Emperador-. ¿Verdad que me sienta bien? - y volviose una vez más de cara al espejo, para que todos creyeran que veía el vestido.

Los ayudas de cámara encargados de sostener la cola bajaron las manos al suelo como para levantarla, y avanzaron con ademán de sostener algo en el aire; por nada del mundo hubieran confesado que no veían nada. Y de este modo echó a andar el Emperador bajo el magnífico palio, mientras el gentío, desde la calle y las ventanas, decía:

-¡Qué preciosos son los vestidos nuevos del Emperador! ¡Qué magnífica cola! ¡Qué hermoso es todo!

Nadie permitía que los demás se diesen cuenta de que nada veía, para no ser tenido por incapaz en su cargo o por estúpido. Ningún traje del Monarca había tenido tanto éxito como aquél.

-¡Pero si no lleva nada! -exclamó de pronto un niño.

-¡Dios bendito, escuchen la voz de la inocencia! -dijo su padre; y todo el mundo se fue repitiendo al oído lo que acababa de decir el pequeño.

-¡No lleva nada; es un chiquillo el que dice que no lleva nada!

-¡Pero si no lleva nada! -gritó, al fin, el pueblo entero.

Aquello inquietó al Emperador, pues barruntaba que el pueblo tenía razón; mas pensó: «Hay que aguantar hasta el fin». Y siguió más altivo que antes; y los ayudas de cámara continuaron sosteniendo la inexistente cola.

FIN

Nos vendría bien una reflexión sobre el valor del trabajo, y también del trabajo artístico, una conciencia clara sobre el tiempo, el esfuerzo y las horas de dedicación que implican. Un libro, por ejemplo, cómo podemos valorar eso. Hablamos ...de cinco, seis, diez años de elaboración o proceso primero, luego tendríamos que añadirle el resto, revisión, corrección, reposo... Más pelear con el mercado editorial y vida propia. Coordinación de talleres, otro ejemplo (y hablo de lo que conozco mejor, tendríamos que añadir muchas otras experiencias y colectivos artísticos aunque tras mis múltiples conversaciones con otros profesionales el caso es el mismo...)nadie piensa tampoco en el tiempo de elaboración de manuales, materiales (y en esto hablo de años y años y años...), documentación, el dinero que implica todo esto también si entiendes el trabajo -yo así lo hago de un modo serio-, la adaptación de estos según grupos, edades, necesidades y búsquedas personales, y a esto sumar los gastos para llevar a cabo dicha actividad. Y quizá a alguien se le olvide que muchos somos autónomos y pagamos también impuestos. Ahora, tras esta reflexión, que vuelva el discurso a tu cara absolutamente agotada - porque muchos y muchas señores y señoras compaginamos esto con mil actividades además de supervivencia básica y general, más familias y vidas y problemas- que lo que ofrecemos es caro o que por qué no descargarse algo gratis. Nos interesa realmente la cultura me pregunto o nos interesa la cultura como algo gratuito como espectador pero no nos preocupa en absoluto lo que ocurra del otro lado, sea esclavitud o hambre. Y realmente entendemos la cultura y a los profesionales de la cultura de todas sus disciplinas como trabajo o como algo bonito de ver o pintoresco, como escuché el otro día. Reflexión necesaria... El camino se demuestra andando y pagando en este caso.
No se aceptan más encargos de textos, presentaciones, reseñas, artículos, trabajos o malabarismo alguno por amor al arte. Mi amor al arte lo manifiesto del mejor modo que sé: escribiendo libros
.
 
 
 
 
ARDE


 Precaución, arde.
Esta mujer que escribe arde.
Su piel quema
y aún es peor en el caso de su pensamiento.
Ese carácter encendido
le provoca una mala aceptación del mundo
y es por eso que ustedes deben alejarse de ella.
Arde esta piel y esta palabra,...
y esta conciencia que tan sólo encuentra justicia
en cierto equilibrio entre palabra, obra y hecho.
Tengan precaución entonces y cierto cuidado,
pues toda llama tiende a extenderse
y es fácil entonces
que esta voz les alcance
y tal vez hiera
en esta quema necesaria,
en este incendio que busca provocar
la palabra escrita.
Cómo comprender el mundo entonces
si no es a través de este avanzar entre las llamas
y que afecte cada luz, cada sombra, cada actitud y comportamiento
que observas y has de traducir a este reino
de silencio roto por la palabra.
Cómo enfrentarse entonces al mundo
de otro modo, más allá de una traducción
dolorosa y exacta de éste.
Tengan cuidado entonces, insisto,
esta mujer arde, quema,
arrasa y destruye todo cuanto su palabra
o roce alcanza.
Y ésa es su intención primera
al escribir.
Conciencia en llamas
que ha de quemar
y alcanzar al otro.
Precaución,
pues arde.
Ese frío absoluto
de sus manos
así lo atestigua.



 Ana Vega
Compadezcámonos de la cultura, ¡pero compadezcámonos primero de los hombres! La cultura estará salvada, si los hombres se salvan. No nos debemos arrastrar hasta el punto de afirmar que los hombres existen para la cultura y ¡no la cultura para los hombres! Haría pensar demasiado en la práctica de los grandes mercados, donde los hombres acuden para las reses, ¡no las reses para los hombres!
 
 
Reproduzco algunos del discurso de Bertolt Brecht tomados del libro de Manuel Aznar Soler, I Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura (París, 1935),pp. 217-221:
 
 
"El escritor puede decir: Mi cometido es denunciar la injusticia, y puede dejar a cargo del lector el cuidado de acabar con ella. Pero luego el escritor hará una experiencia singular. Se dará cuenta de que la cólera, como la compasión, es algo masivo, algo que existe en cantidad y puede agotarse. Y lo peor del caso: se agota en la medida en que se hace más necesaria. Algunos camaradas me han dicho: cuando referimos por primera vez que nuestros amigos eran sacrificados, hubo un clamor de horror y se ofrecieron muchas ayudas. Entonces hubo cien muertos. Pero cuando fueron mil y la carnicería no tenía fin, cundió el silencio y cada vez hubo menos ayuda. Así son las cosas: Cuando los crímenes proliferan, se hacen invisibles. Cuando las penas se vuelven insoportables, ya no se oyen clamores. Un hombre es golpeado y el espectador de la escena se desmaya. Claro que es natural. Cuando llega el crimen, como la lluvia que cae, ya nadie grita entonces "alto".

Brecht con Eisenstein en 1932
... ¿Cómo remediarlo? ¿No existe el medio de impedir al hombre que vuelva la cara ante la abominación? ¿Por qué vuelve la cara? Vuelve la cara porque no ve ninguna posibilidad de intervenir. El hombre no se detiene en el dolor del otro si no puede ayudarle. Uno puede detener el golpe, si sabe cuándo cae y hacia dónde y por qué, y para qué cae. Y si uno puede detener el golpe, si existe alguna posibilidad, por pequeña que sea, de detenerlo, entonces puede sentir compasión de la víctima. De no ser así, también se puede sentir compasión, pero no por mucho tiempo, en todo caso no durante todo el tiempo que silben los golpes sobre la víctima. Por tanto: ¿Por qué cae el golpe? ¿Por qué se arroja la cultura por la borda como un lastre, aquellos restos de cultura que nos quedan? ¿Por qué la vida de millones de seres, de la mayoría de seres, está tan depauperada, despojada, semi o totalmente destruida?

Algunos de nosotros responden a esta pregunta diciendo: por salvajismo. Creen estar viviendo una terrible erupción en una gran parte de la humanidad, cada vez mayor, un fenómeno horripilante sin causas aparentes, que aparece de repente y tal vez, es de esperar, desaparezca también de repente, el desbordamiento impetuoso de una barbarie largo tiempo sofocada o adormecida, de naturaleza instintiva.

Los que responde así, se dan cuenta, naturalmente, ellos mismos, de que tal respuesta no alcanza lo suficiente. Y también se dan cuenta de que no se puede dar al salvajismo visos de fuerza natural, de potencia invencible de los infiernos.

Hablan también de negligencia en la educación del género humano. Algo se desatendió en este sentido o no puede hacerse con las prisas. Ahora hay que recuperar lo perdido. Contra el estado salvaje hay que implantar la bondad. Hay que evocar las grandes palabras, los conjuros que ya en una ocasión prestaron ayuda, los conceptos imperecederos: amor a la libertad, dignidad, justicia, cuya eficacia está históricamente garantizada. Y emplean los grandes conjuros. ¿Qué sucede? A la alusión de que el fascismo es salvaje responde éste con el elogio fanático del salvajismo. Acusado de  fanático, responde con el elogio del fanatismo. A la imputación de que conculca la razón, condena alegremente la razón.

También el fascismo encuentra la educación descuidada. Espera mucho de una influencia sobre los cerebros y un fortalecimiento de los corazones. A las brutalidades de sus sótanos de tortura añade las de sus escuelas, periódicos, teatros. Educa a la nación entera, y lo hace durante todo el día. No dispone de demasiadas cosas que ofrecer a la gran mayoría, y eso significa tener que educar mucho. Como no proporciona comida, debe educar para la autodisciplina. Como es incapaz de poner orden en su producción y necesita guerras, debe educar para el valor físico. Necesita víctimas, y entonces tiene que inculcar a la gente el espíritu de sacrificio. También ideales, postulados formulados a los hombres, algunos son incluso grandes ideales, grandes postulados.

Bien, sabemos para qué sirven estos ideales, quién educa y a quién será útil esta educación –no a los educados-. ¿Qué ocurre con nuestros ideales? También aquellos de nosotros que ven el origen de todos los males en el salvajismo, la barbarie, sólo hablan, como hemos podido comprobar, de educación, de intervenir en los espíritus –de ningún otro tipo de intervención, sin embargo-. Hablan de educar a la gente para la bondad. Pero la bondad no saldrá a fuerza de exigir la bondad, exigirla bajo todas las condiciones, incluso las peores, así como la brutalidad no puede salir de la brutalidad
Yo, por mi parte, no creo en la brutalidad por amor a la brutalidad. Hay que defender a la humanidad  contra la acusación de que sería también brutal, si esto no fuera tan buen negocio; es una tergiversación ingeniosa de mi amigo Feuchtwanger cuando dice: la villanía precede al egoísmo; pero no tiene razón. El salvajismo no viene del salvajismo, sino de los negocios, que sin él no podrían seguir haciéndose.

En el pequeño país del cual procedo, reinan condiciones menos alarmantes que en muchos otros países; pero cada semana son destruidas 5.000 reses de matanza. Es una cosa grave, pero no es una explosión repentina de sangre. Si lo fuera, la cosa sería menos grave. La destrucción de cabezas de ganado y la destrucción de la cultura no tienen sus causas en instintos bárbaros. En ambos casos se destruye una parte de bienes producidos no sin esfuerzo, porque se ha convertido en una carga. (...) En la mayoría de los países de la tierra tenemos hoy unas condiciones sociales en las que los crímenes de toda clase son altamente premiados y las virtudes cuestan mucho: "La buena persona está indefensa, y el indefenso es apaleado, pero con la brutalidad puede uno tenerlo todo. La villanía toma sus medidas para 10.000 años. La bondad, por el contrario, necesita una guardia de corps; pero no la encuentra".

¡Guardémonos buenamente de pretenderla de los hombres! ¡Y ojalá no pretendiéramos nada imposible! ¡No nos expongamos al reproche de que también nosotros hacemos llamamientos a los hombres para cosas sobrehumanas, esto es que, a base de practicar virtudes sublimes, sobrelleven condiciones de vida horribles que, desde luego, es posible cambiar, pero que no van a cambiar! ¡No hablamos solamente en pro de la cultura!

Mansión de la Mutualité en París
Compadezcámonos de la cultura, ¡pero compadezcámonos primero de los hombres! La cultura estará salvada, si los hombres se salvan. No nos debemos arrastrar hasta el punto de afirmar que los hombres existen para la cultura y ¡no la cultura para los hombres! Haría pensar demasiado en la práctica de los grandes mercados, donde los hombres acuden para las reses, ¡no las reses para los hombres!

¡Camaradas, reflexionamos sobre las raíces del mal!

Muchos de nosotros, escritores, que viven el horror del fascismo y se horrorizan de él, no han comprendido todavía esta doctrina, no han descubierto aún las raíces del salvajismo que les aterra. Siempre existe en ellos el peligro de considerar las atrocidades del fascismo como atrocidades inútiles. Siguen aferrados a las condiciones de propiedad imperantes, porque creen que, para su defensa, no son necesarias las atrocidades del fascismo. Sin embargo, para el mantenimiento de esta situación son necesarias las atrocidades del fascismo. En esto no mienten los fascistas, dicen la verdad. Aquellos de nuestros enemigos que están tan horrorizados como nosotros de las atrocidades fascistas, pero quieren mantener las actuales condiciones de propiedad o se muestran indiferentes ante su mantenimiento, no pueden hacer una guerra lo bastante vigorosa y duradera contra la barbarie predominante, porque no son capaces de ayudar a sugerir y crear unas condiciones sociales en las cuales la barbarie sea superflua. Pero aquellos que, en la búsqueda de las raíces del mal, han dado con las condiciones de propiedad, han ido profundizando más y más, a través de un infierno de atrocidades cada vez más bajas, hasta llegar al lugar donde una pequeña parte de la humanidad ha anclado y establecido su dominio despiadado. Ha echado el ancla en aquella propiedad del individuo que sirve a la explotación del prójimo y es defendida a ultranza con uñas y dientes, abandonando una  cultura que no se presta ya a defenderse o ya no es capaz de hacerlo, abandonando, en fin, todas las leyes de la convivencia humana, por las cuales la humanidad ha luchado desesperadamente tanto tiempo y con tanto denuedo.

¡Camaradas, hablemos de las condiciones de propiedad!

Bertolt Brecht, 23 de junio de 1935, París
 
 
 
 
 
 
 


Esclavitud, en todos los sentidos. Hipocresía asimilada y consentida. Falta de honor. Extinción de toda integridad. Nos hemos caído y en algunos casos arrojado al lado más vil por propia conveniencia. Qué posibilidad existe de cambio si no hay un cambio interior. Si el mundo calla o alza la voz tan sólo desde/hacia un solo lado. Se permite el horror, otra vez campos y alambradas pero esta vez invisibles. Los excluidos siguen en silencio resistiendo, ahí sí honor pero también ...silencio, imposibilidad.... Supongo que el ritmo de la historia marca de un modo cíclico el devenir de la vergüenza y la sinrazón. Y ni tan siquiera somos conscientes de esa historia. Es como si el presente nos hubiera devorado, y sin esa mirada más consciente, más reflexiva tampoco se puede afrontar el cambio. Castigo al trabajador y la trabajadora, pero silencio, o alzamiento pero de una clase media que ha perdido el último escalón para subir hacia arriba y le falta capital y placeres que tienen un precio que ahora no alcanzan. Y empresas, medios de comunicación, individuos que pueden arrojar vidas presentes y futuras a la calle como quien propina una patada al gato tuerto de la esquina, instituciones que callan, y trabajadores y trabajadoras que no dan nombres - hay que tener cuidado, no morder la mano- y ya no existe el tan necesario "Yo, acuso" o "yo denuncio". Y se sabe, y se conoce. Y con el castigo ejemplar te dan el certificado de ciudadano libre en ocasiones. Tantas empresas, por llevarlo tan solo a un terreno, que es el laboral, que contratan por horas a sus trabajadores y trabajadoras durante ocho, nueve, diez años o más, porque pueden -de quien es la culpa entonces- cuyo nombre conocemos pero no nombramos - están bien relacionados, hay intereses- y podemos hablar de AZVASE, y podemos hablar también de medios de comunicación cuyo suplemento de la iglesia se inserta justo en el punto exacto en que la cultura y la palabra abren sus páginas - y decimos La Nueva España pero también tantos otros medios- para quienes trabajamos durante ocho, nueve, diez, once años sin contrato alguno y se vuelven a tejer redes de capital, intereses y tela de araña institucional. Y esto mismo ocurre a nivel social, humano y personal, pues el que calla otorga y realmente no nos importa lo que ocurre más allá de lo que nuestra mano alcanza, mano que busca ese mismo capital que nos devora y nos convence cada día para seguir callando y bajando la cabeza. Siento haber MORDIDO la MANO que NO me da de COMER. Muerdo la mano que No me da de Comer y sí se alimenta de mi, de mi trabajo, esfuerzo y tiempo. La mía y la de muchos y muchas compañeros y compañeras...
 
 
 
 
DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS
El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y
proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos. Tras este acto histórico, la Asamblea pidió a todos los
Países Miembros que publicaran el texto de la Declaración y dispusieran que fuera
"distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de
enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los
territorios".
Preámbulo
Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el
reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de
todos los miembros de la familia humana;
Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han
originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se
ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un
mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la
libertad de palabra y de la libertad de creencias;
Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de
Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la
rebelión contra la tiranía y la opresión;
Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre
las naciones;
Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su
fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona
humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado
resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un
concepto más amplio de la libertad;
Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en
cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y
efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y
Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la
mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;
La Asamblea General
proclama la presente
Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los
pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las
instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la
enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por
medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y
aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros
como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.
Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados
como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los
otros.
Artículo 2
1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta
Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política
o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o
cualquier otra condición.
2. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o
internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se
trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no
autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.
……….
Artículo 22
Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a
obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta
de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos
económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de
su personalidad.
Artículo 23
1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a
condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el
desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo
igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y
satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la
dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros
medios de protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de
sus intereses.
Artículo 24
Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación
razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.
Artículo 25
1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como
a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la
vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo
derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u
otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias
independientes de su voluntad.
Derechos y deberes del trabajador
________________________________________
Derechos laborales
Según establece el artículo 4 de la sección 2ª del Estatuto de los Trabajadores, los trabajadores tienen como derechos básicos, con el contenido y alcance que para cada uno de los mismos disponga su específica normativa, los de:
a) Trabajo y libre elección de profesión u oficio.
b) Libre sindicación
c) Negociación colectiva.
d) Adopción de medidas de conflicto colectivo.
e) Huelga.
f) Reunión.
g) Información, consulta y participación en la empresa.
2. En la relación de trabajo, los trabajadores tienen derecho:
a) A la ocupación efectiva.
b) A la promoción y formación profesional en el trabajo.
c) A no ser discriminados directa o indirectamente para el empleo, o una vez empleados, por razones de sexo, estado civil, edad dentro de los límites marcados por esta Ley, origen racial o étnico, condición social, religión o convicciones, ideas políticas, orientación sexual, afiliación o no a un sindicato, así como por razón de lengua, dentro del Estado español. Tampoco podrán ser discriminados por razón de discapacidad, siempre que se hallasen en condiciones de aptitud para desempeñar el trabajo o empleo de que se trate.
d) A su integridad física y a una adecuada política de seguridad e higiene.
e) Al respeto de su intimidad y a la consideración debida a su dignidad, comprendida la protección frente al acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual y frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo.
f) A la percepción puntual de la remuneración pactada o legalmente establecida.
g) Al ejercicio individual de las acciones derivadas de su contrato de trabajo.
h) A cuantos otros se deriven específicamente del contrato de trabajo.
Deberes laborales
Los trabajadores tienen como deberes básicos:
1. Cumplir con las obligaciones concretas de su puesto de trabajo, de conformidad a las reglas de la buena fe y diligencia.
2. Observar las medidas de seguridad e higiene que se adopten.
3. Cumplir las órdenes e instrucciones del empresario en el ejercicio regular de sus facultades directivas.
4. No concurrir con la actividad de la empresa, en los términos fijados en esta Ley.
5. Contribuir a la mejora de la productividad.
6. Cuantos se deriven, en su caso, de los respectivos contratos de trabajo.
Validez del contrato:
1. Si resultase nula sólo una parte del contrato de trabajo, éste permanecerá válido en lo restante, y se entenderá completado con los preceptos jurídicos adecuados conforme a lo dispuesto en el número 1 del artículo 3 de esta Ley. Si el trabajador tuviera asignadas condiciones o retribuciones especiales en virtud de contraprestaciones establecidas en la parte no válida del contrato, la jurisdicción competente que a instancia de parte declare la nulidad hará el debido pronunciamiento sobre la subsistencia o supresión en todo o en parte de dichas condiciones o retribuciones.
2. En caso de que el contrato resultase nulo, el trabajador podrá exigir, por el trabajo que ya hubiese prestado, la remuneración consiguiente a un contrato válido.
Según podemos leer en la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Estatuto del Trabajador, toda persona posee unos derechos básicos que ampara dicha Declaración, unos derechos y deberes básicos como trabajador y trabajadora. La relación laboral se establece mediante unos principios de comunicación implícitos en los que el trabajador asume las labores estipuladas en su contrato y el desempeño de éstas, su función en el horario establecido y la mayor eficacia en el desarrollo de éstas. Según ambos documentos todo trabajador y trabajadora parte de unos principios fundamentales de igualdad y compromiso por parte de ambas partes, el trabajador y la trabajadora se comprometen a realizar las funciones específicas de su contrato en la jornada establecida y el contratador o entidad a cumplir lo estipulado en el contrato firmado; por tanto surge una máxima imprescindible de igualdad a la hora de desarrollar un trabajo en equipo en igualdad de condiciones laborales si así ha sido estipulado, condición sine qua non dicho trabajo no podrá ser ejecutado o llevado a cabo con toda la eficacia pertinente. Se establece un acuerdo tácito o contrato verbal a través del cual el trabajador y quien contrata establecen los términos de realización del mismo y la función a realizar por cada uno de los miembros del equipo de trabajo que deberá cumplir los deberes asignados y firmados en el contrato así como de disfrutar de los derechos antes señalados. Si el principio de igualdad no se cumple en este caso, la relación laboral no será satisfactoria para ninguna de las partes, entendiendo dicha relación como el deseo conjunto de que el trabajo sea realizado en las mejores condiciones posibles para la realización del mismo. Se exige por tanto el cumplimiento de contratante y contratado de lo establecido en el contrato escrito y verbal, resultando condición indispensable el cumplimiento de todos los trabajadores/as de la empresa o equipo de los mismos deberes pactados sin exclusión alguna por motivos no justificados.
A través del contrato pactado –verbal o escrito- se establecen unas premisas base a su vez, como los derechos que se establecen por la antigüedad laboral en la empresa por parte del trabajador y la trabajadora, la antigüedad es objeto de consideración honorífica: 6. (…) Cuando un determinado derecho o condición de trabajo esté atribuido en las disposiciones legales o reglamentarias y en los convenios colectivos en función de una previa antigüedad del trabajador, ésta deberá computarse según los mismos criterios para todos los trabajadores, cualquiera que sea su modalidad de contratación.
A su vez:
Dicha antigüedad está considerada como un elemento positivo, de modo que se recompensa a través de un plus salarial que recibirá su nombre en función de los periodos que se tengan en cuenta para el cómputo, de tal suerte que si dicha antigüedad se acumula por periodos de tres años recibirá el nombre de “trienios”, si lo hace por periodos de cinco años será denominada “quinquenios”, y así sucesivamente.
El cálculo del plus se hace aplicando un porcentaje al salario base, aumentando el porcentaje conforme se incrementa el número de periodos contabilizados, empezando a contar a partir del momento de ingreso del trabajador en la empresa. Serán los convenios colectivos o los contratos individuales los que establezcan la cuantía del plus de antigüedad.
Se ruega por tanto, sean tenidas en cuentas todas estas estimaciones...
 
Los gatos son teléfonos cuyo funcionamiento desconocemos...
 
.
"Cómo pasar al lado", de Julio Cortázar
 
 
El personaje de este cuento, publicado en Un tal Lucas, hace un asombroso descubrimiento acerca de los gatos... y la comunicación. Quizá Cortázar, amante de los gatos, pudiera entender los mensajes transmitidos por su gata Flanelle, o por Adorno, gato visitante y crítico.
Los descubrimientos más importantes se hacen en las circunstancias y los lugares más insólitos. La manzana de Newton, mire si no es cosa de pasmarse. A mí me ocurrió que en mitad de una reunion de negocios pensé sin saber por qué en los gatos -que no tenían nada que ver con el orden del día- y descubrí bruscamente que los gatos son teléfonos. Así nomás, como siempre las cosas geniales.
Desde luego, un descubrimiento parecido suscita una cierta sorpresa, puesto que nadie está habituado a que los teléfonos vayan y vengan y sobre todo que beban leche y adoren el pescado. Lleva su tiempo comprender que se trata de teléfonos especiales, como los walkie-talkies que no tienen cables, y además que también nosotros somos especiales en el sentido de que hasta ahora no habíamos comprendido que los gatos eran teléfonos y por lo tanto no se nos había ocurrido utilizarlos.
Dado que esta negligencia remonta a la más alta antigüedad, poco puede esperarse de las comunicaciones que logremos establecer a partir de mi descubrimiento, pues resulta evidente la falta de un código que nos permita comprender los mensajes, su procedencia y la índole de quienes nos los envían. No se trata, como ya se habrá advertido, de descolgar un tubo inexistente para discar un número que nada tiene que ver con nuestras cifras, y mucho menos comprender lo que desde el otro lado puedan estar diciéndonos con algún motivo igualmente confuso. Que el teléfono funciona, todo gato lo prueba con una honradez mal retribuida por parte de los abonados bípedos; nadie negará que su teléfono negro, blanco, barcino o angora llega a cada momento con un aire decidido, se detiene a los pies del abonado y produce un mensaje que nuestra literatura primaria y patética translitera estúpidamente en forma de miau y otros fonemas parecidos. Verbos sedosos, afelpados adjetivos, oraciones simples y compuestas pero siempre jabonosas y glicerinadas forman un discurso que en algunos casos se relaciona con el hambre, en cuya oportunidad el teléfono no es nada más que un gato, pero otras veces se expresa con absoluta prescindencia de su persona, lo que prueba que un gato es un teléfono.
Torpes y pretenciosos, hemos dejado pasar milenios sin responder a las llamadas, sin preguntarnos de dónde venían, quiénes estaban del otro lado de esa línea que una cola trémula se hartó de mostrarnos en cualquier casa del mundo. ¿De qué sirve y nos sirve mi descubrimiento? Todo gato es un teléfono pero todo hombre es un pobre hombre. Vaya a saber lo que siguen diciéndonos, los caminos que nos muestran; por mi parte sólo he sido capaz de discar en mi teléfono ordinario el número de la universidad para la cual trabajo, y anunciar casi avergonzadamente mi descubrimiento. Parece inútil mencionar el silencio de tapioca congelada con que lo han recibido los sabios que contestan a ese tipo de llamadas.

 
Viernes a las 18.30h. en el Centro Municipal de Pumarín "Gijón Sur".
Sábado a las 18h. la Sala de Congresos del Calatrava en Oviedo.
Como colofón celebraremos un RITUAL-FIESTA TECNOPAGANA el VIERNES 20 por la noche, en El Olivar (Oviedo).
 
Para más información: picapica . mindhackers . org
 
 
 
 
 
 
 


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Características del curso

El microrrelato es el género de moda. Breve y certero, dice mucho en muy pocas palabras. Sin embargo, no es en absoluto un género dócil. En el curso de microrrelato aprenderás el arte de su doma para que este ser esquivo te permita acariciarle el lomo.

Duración

A lo largo de un mes conocerás la historia del microrrelato y sus principales características y aprenderás los mecanismos y recursos para llenar de significado tus textos sin salir de las distancias cortas.

Cómo funciona

El Curso de Microrrelato dura cuatro semanas, a lo largo de las cuales se alternarán nociones teóricas y ejercicios prácticos. Con las propuestas de escritura aprenderás más sobre el proceso de escritura del microrrelato y sobre la forma en que tú te enfrentas a él, aprendiendo cada día sobre los puntos fuertes y débiles de tu proceso creativo.

Correcciones individuales

En el Curso de Microrrelato las correcciones son siempre individuales y privadas. La profesora revisará tus textos de forma personal y, trabajando juntos, verás mejorar tus textos día a día.

Metodología

Cada semana tendrás acceso a una nueva lección teórica y se te propondrá un nuevo ejercicio de escritura. A lo largo de esa semana podrás leer el bloque teórico y deberás entregar el texto que hayas preparado a tu profesora para su revisión. A los pocos días, esta te la devolverá revisada y con indicaciones sobre sus puntos fuertes y los aspectos a mejorar. Además, también dispondrás de foros y lecturas complementarias.

Programa del curso

Antecedentes. Definición y características preliminares.

Características como género narrativo. Rasgos discursivos y rasgos formales.

Elementos aforísticos, elementos poéticos, elementos alegóricos, elementos reflexivos, elementos fantásticos.

Reescritura e intertextualidad. Fábula, bestiario, parábola, caso. Veracidad. Finitud.