Que tus faldas sean ciclones: el libro y la mujer en la historia

¿Qué ven ellos? Un abrigo / sobre una grácil figura. / ¡Pero nadie se da cuenta / que sus faldas son ciclones! Con estos versos de Marina Tsvietaieva comenzamos el complejo y poco transitado camino de la relación entre mujer y literatura a lo largo de la historia, utilizando como base cinco libros de reciente aparición (el pudor, la carencia y el tiempo imposibilitan un mayor alcance) que muestran, desde diversos ángulos, el concepto que se ha tenido y se tiene en un ámbito que no siempre ha sido sinónimo de libertad. Cinco puntos de vista para un tema ingente, del cual sí marcaremos las pautas esenciales para que el avivado lector, en caso de encontrarse interesado, avance desde un estadio general a la concreción de nuestro último apartado, consiguiendo, a través de otras voces, el tono general de lo que ha marcado parte de la pérdida de nuestra historia literaria. Y que aún colea.
Marilyn Monroe leyendo a Arthur Miller<img class="aligncenter size-full wp-image-3102" src="http://lasoga.org/wp-content/uploads/2015/09/Marilyn-Monroe-leyendo-a-Arthur-Miller.jpg" alt="Marilyn Monroe leyendo a Arthur Miller" width="1024" height="600" />
Las mujeres que leen son peligrosas (Stefan Bollmann, Maeva, Madrid, 2015)
A la sentencia del título añade Esther Tusquets en su prólogo: «Durante siglos han sido muchos los hombres a los que las mujeres les han parecido sospechosas, tal vez porque la lectura podía minar en ellas una de las cualidades que, abiertamente o en secreto, a veces sin ni confesárselo a sí mismos, más valoran: la sumisión.» Las mujeres que leen son peligrosas se concibe como una historia ilustrada del libro y la mujer desde el siglo XIII hasta nuestros días, en la que Stefan Bollmann utiliza como punto de partida la fotografía y la pintura de distintas épocas para mostrar la evolución que va desde el corsé del hogar hasta el momento de cruzar la puerta. Se trata, este, de un libro refinado, extraño por conservar una delicadeza inhabitual, confeccionado solo para amantes del buen gusto: la admiración por el arte al mismo nivel que la literatura, la reivindicación de la mujer sin caer en el panfleto.
Las mujeres que leen son peligrosas<img class="alignleft size-medium wp-image-3103" src="http://lasoga.org/wp-content/uploads/2015/09/Las-mujeres-que-leen-son-peligrosas-226x300.jpg" alt="Las mujeres que leen son peligrosas" width="226" height="300" />En él se explica la curiosa manera con que Marylin Monroe leía el Ulises de Joyce (esto es, abriendo cualquier página y leyendo pasajes al azar), método que el profesor de literatura Richard Brown aplicará a sus alumnos después de entrevistarse con Eve Arnold, la fotógrafa que captó el momento, y preguntarle si era cierto que la estrella del celuloide había leído aquel libro: «Cuando llegué me la encontré así. Le gustaba el estilo de la novela y quería leerla en voz alta para comprenderla mejor», dice Arnold. Encontramos pasajes que pueden resultar controvertidos, que animan al debate: «El libro no ha cesado de perder importancia en beneficio de la prensa escrita, el cine, la radio, la televisión y, por último, los ordenadores e Internet. Aunque, a decir verdad, este argumento se aplica sobre todo a los hombres. Las mujeres leen no sólo mucho más, sino también de manera diferente. Buscan en los libros respuestas a preguntas esenciales de la vida. La lectura, su gran pasión, ha dado lugar a pequeñas escapadas.» En él hallamos la maravillosa relación entre la pintura, la literatura y la sociedad de una forma tan atenta y medida como su reflexión acerca de La gramática mágica, de Jessie Marion King: «La pintora reúne dos rosas de la célebre variedad Macintosh para formar un corazón en la ventana, porque los corazones se convertirán en muchachas, las muchachas en mariposas y las mariposas en fórmulas mágicas.» Descubrimos la idea recurrente del placer a lo largo del rococó y la Ilustración, de cómo la duquesa Anna Amalia, que dirigió durante diecisiete años el ducado de Sajonia-Weimar-Eisenach, creó espacios para el diálogo y abrió las puertas de su fantástica biblioteca. Entenderemos cómo el género epistolar fue asunto vital para la relación de la mujer con la lectura, especialmente en los Países Bajos del siglo XVII, cuando en ningún otro país de Europa se podía hallar un nivel tan elevado de ciudadanos que supieran leer y escribir. Veremos la figura de María Magdalena y su gran popularidad durante el siglo XIII; a la sibila de Cumes, representada por Miguel Ángel; todo un absorbente conjunto de imágenes e historias que conseguirán hacernos tomar consciencia sobre el lugar que ha representado y representa la lectora en nuestra sociedad.
Mujeres y libros. Una pasión con consecuencias (Stefan Bollmann, Seix Barral, Barcelona, 2015)
Mujeres y libros Una pasion con consecuencias<img class="alignright size-medium wp-image-3106" src="http://lasoga.org/wp-content/uploads/2015/09/Mujeres-y-libros-Una-pasion-con-consecuencias-180x300.jpg" alt="Mujeres y libros Una pasion con consecuencias" width="180" height="300" />Como continuación del trabajo anterior, este filólogo, filósofo e historiador alemán nos muestra un nuevo estudio acerca del papel que ha mantenido la mujer con la literatura, en esta ocasión desde el siglo XVIII, cuyo punto y aparte lo marcan «las mujeres del siglo XIX, que son las que empiezan a leer con fervor», como bien dice Lola Larrumbe Doral en su prólogo. Pero si en su anterior libro Bollmann nos sorprendía con un apasionado análisis dividido entre el Arte y la ágil lectura de su reseña, aquí se ciñe más concretamente al binomio lectura /escritura, aglutinando la práctica totalidad de géneros hasta llegar al presente y convirtiendo aquel primer paso en tránsito a través del camino.
Pongamos un ejemplo: Louise Colet, amante de Flaubert, le instó concienzudamente a revisar el punto de visto de la mujer en sus novelas, debido a que el francés mantenía una mala opinión de este tipo literatura, considerándola meramente sentimental. Vemos que no sólo se trata del papel de escritoras o lectoras en la sociedad, sino de la influencia que como mujer han tenido, desde el silencio iniciático o el tortuoso camino de las Austen, Brönte o Wollstonecraft, hasta llegar a la supervivencia de una Monroe o una Sontag. Curioso, sin embargo, que las tres primeras partes atiendan a los tres siglos precedentes, para terminar con la titulada Seguir leyendo, que trata de la influencia de la famosa trilogía (y consiguiente película) Cincuenta sombras de Grey. ¿Qué significa esto? ¿Después de lo que se ha dicho, acaso en la actualidad una mujer sigue condenada a ese segundo plano en que la sitúa su propia autora, E. L. James? ¿O se trata de una simple reminiscencia de lo que en otro tiempo ocurrió y late en determinados sectores de la sociedad? Es esta, creo, una pregunta que de forma sutil lanza Bollmann para su posterior discusión, mientras que en el ecuador de su libro podíamos leer la siguiente cita de Louis-Sébastien Mercier:
En cuanto las mujeres publiquen sus obras tendrán en su contra a la mayor parte de su propio sexo y pronto también a casi todos los hombres. Al hombre le agrada que una mujer tenga la suficiente inteligencia para entender, pero no que llegue al extremo de rivalizar con él y mostrar la igualdad de su talento, mientras el hombre reclama para sí a diario su tributo de admiración.
Nace, de este modo, el segundo paso que debemos tomar a la hora de adentrarnos en el tema. Con estos dos volúmenes hemos conseguido formar una sólida visión de conjunto, a partir de la cual iremos ensanchando nuestra perspectiva y conociendo nuevos nombres, gracias a las misceláneas que proponemos a continuación.
Box8: Contra el silencio, obstinadamente (Marisol Sánchez Gómez, Fundamentos, Madrid, 2014)
Box8 Contra el silencio obstinadamente<img class="alignleft size-medium wp-image-3108" src="http://lasoga.org/wp-content/uploads/2015/09/Box8-Contra-el-silencio-obstinadamente-206x300.jpg" alt="Box8 Contra el silencio obstinadamente" width="206" height="300" />En el oscuro precipicio de la creación existe la inevitable pregunta de cómo conseguir del lector una escucha atenta y un análisis paciente, más allá del tema y estilo del libro. Esto, que parece una obviedad, resulta obvio que no encuentra solución. Para plantearnos esta pregunta sólo tenemos que acudir a la obra que Marisol Sánchez Gómez ha creado para un público atento, en un libro de ágil lectura e innevitable reflexión, con entradas breves y directas, un distanciamiento (casi diríamos brechttiano) que lo hace duro sin llegar a herir, convocando una ácida y elegante crítica a nuestra sociedad desde diversos ángulos: el tratamiento de la mujer en la sociedad (Mujeres y empoderamiento, Sobre la supuesta fuerza de las mujeres), las incongruencias de la sociedad misma (No es noticia: desplazados en Myanmar, Apoyo a la llegada de ayuda humanitaria en la franja de Gaza), los objetivos que deben dirigirla (Matrimonio gay y visibilidad, Educación pública), las reseñas de libros (4:48 Psychosis, Coloquio de sirenas), una curiosa narrativa de viajes que destapa la realidad de un país con una simple anécdota (I wrote, Los días de Birmania) o escuetas digresiones sobre un acontecimiento histórico traído a colación, como el narrado en La faraona Hatshepsut, la primera mujer en ejercer el título de rey en el antiguo Egipto, para luego gobernar junto al arquitecto Sen-en-unt, con el que nunca se casó.
Sobre todos los nombres y citas resalta, especialmente, la figura de la poeta y activista norteamericana Adrianne Rich. Citas, estas, que aparecerán en cualquier momento y siempre con un motivo sustancial, con la libertad que concede escribir para un blog (veremos puntualmente algunas imágenes que lo dotan de mayor dinamismo) y verlo ahora bajo tinta y papel, como nexos y anexos de los diferentes artículos y partes que los estructuran, que van desde el cine (Incendies) hasta la revista Vogue (Asma / Emma al Assad). Quizá uno de los grandes hallazgos sea cómo, tras las dos primeras partes en las que se recrea esa multiplicidad de situaciones de denuncia, pasamos a la tercera, la denominada El psicoanálisis, con la inmersión en ese abismo desde un plano teórico y hacer que el lector abandone su posición de voyeur y se convierta en sujeto activo, para luego cerrar este curioso e interesante volumen con un nuevo apartado para literatura.
Cantar en el desierto (Ana Vega, Trabe, Oviedo, 2015)
Cantar en el desiertoEn nuestro país no son comunes los libros de reseñas, pero siempre han sido necesarios. Entre el público, en cualquier época de nuestra historia, siempre ha habido una preferencia por uno u otro género en función de diversas razones. En nuestros tiempos, como bien es sabido, tiene lugar prominente la novela, quedando un reducido número de ocupantes para la poesía, el teatro o el ensayo. Para todos ellos necesitamos una orientación, pues no es posible iniciar un camino sin la mano de un guía. En esta parcela, el crítico encuentra su forma de expresión en la reseña, y es Cantar en el desierto una recopilación de cuarenta de ellas que Ana Vega, poeta, cuentista y ensayista, ha ido publicando en los últimos años: nadie mejor, por tanto, para acercarnos al tema que nos ocupa.
Cantar en el desierto aglutina a escritoras de ayer y de hoy, buscando especialmente desenterrar su olvido o ese vulgar destierro que pueda atenazarlas: «Diferentes voces que se unen para dar testimonio de vidas reales o ficticias de las que aprender una valiosa lección y que demuestran que la mujer no es moneda de cambio ni ha sido vencida, que todos estos años han fortalecido su espíritu, han afilado su intuición, su visión lúcida, única, de la realidad, hasta convertirse en testigo de excepción de la historia de la humanidad y de lo que hoy, aquí y ahora, nos ocurre, nos afecta, nos explica», podemos leer en el volumen. Y qué mejor manera de abrir boca que el comienzo de una de ellas, el de Una bendición, de Toni Morrison: «Esta es la historia que sólo una mujer comprometida puede escribir, un compromiso que vale por la injusticia, por el pasado, por ese mundo de oscuridad que no conocimos y sin embargo sigue presente en nuestros días.» En él hallaremos nombres como Gioconda Belli, Cristina Peri Rossi, Ann Beattie, Clara Janés, Chantal Maillard… nombres necesarios y de necesario recuerdo, en un libro que no se ciñe a un género o géneros en exclusiva, sino que consigue regalarnos una estupenda panorámica del asunto, creando el marco perfecto para la exploración de quien desee comprender la realidad que cada día le es más cercana: la inestable igualdad.
Hemos llegado, por tanto, al pasado y presente de nuestro cometido, con una envidiable visión de conjunto y finalizar, en último lugar, con la expresión de esa lucha por la libertad, que da paso a nuestro último volumen. Porque como bien dice Ana Vega, «el recuerdo es un arma peligrosa, poco fiable.»
Beat Attitude (Bartleby editores, Madrid, 2015)
Beat Attitude<img class="alignleft size-medium wp-image-2498" src="http://lasoga.org/wp-content/uploads/2015/05/Beat-Attitude-198x300.jpg" alt="Beat Attitude" width="198" height="300" />La presente antología nos muestra la cara menos visible de la amplia generación beat, de la que habitualmente conocemos a los Kerouac, Ginsberg y Burroughs, y de la que se nos escapan nombre como Dense Levertov, Lenore Kandel, Elise Cowen, Diane di Prima, Hettie Jones, Joanne Kyger, Ruth Weiss, Janine Pommy Vega, Mary Norbert Körte y Anne Waldman, todas ellas mujeres e integrantes de dicha generación, de las que Gregory Corso habló del siguiente modo: «Hubo mujeres, estaban allí, yo las conocí. Sus familias las encerraron en manicomios, se les sometía a tratamientos por electrochoque. En los años 50 si eras hombre podías ser un rebelde, pero si eras mujer tu familia te encerraba. Hubo casos, yo las conocí. Algún día alguien escribirá sobre ellas.»
Denunciadas y acusadas por obscenidad, sus libros se distribuían en ediciones de poco alcance y revistas agotadas. Estuvieron en la formación del grupo y compartieron círculos literarios, pero finalmente muchas de ellas fueron relegadas al ámbito doméstico. Según parece, incluso en el seno del grupo hubo un cierto tinte misógino. Así comienza el primero de los poemas, obra de Dense Levertov, que refleja parte de lo dicho en estas líneas:
En la pared de la cocina un destello
de sombra:
                    veloz peregrinaje
de palomas, una celebración del aire,
los desiertos del cielo en el espiral.
Y en las ventanas de cada apartamento
una llamarada
                    de melones lustrosos:
una mancha del sol
que se dirige al oeste en algún lugar a espaldas de Hoboken.
Un libro, este, que muestra la alta calidad de sus integrantes, más allá de la posible reivindicación del papel de la mujer a mediados de siglo.  Hasta el momento sólo habían aparecido en nuestros país algunos poemarios de forma puntual, cuando ahora se las reúne y se muestra una extensa producción de su obra, si bien se trata de composiciones cercanas al espíritu beat al que pertenecieron. No por el tema que tratan sino por el modo de tratarlo, se acerca este libro al estante de cualquier lector sensible, para adecuar, con rabia y elocuencia, su fondo de armario. Anne Waldman y su impresionante poema La grieta del mundo marca nuestro final, porque en él parece terminar e iniciarse todo:
(…)
Observa la grieta del universo
Esta maldición, gloriosa en mí
No vengas a mi hogar
No me esperes a tu puerta
Visto los trapos del celibato
Mi corazón antropocéntrico vislumbra
una grieta en el mundo esta noche
Es el cuerpo de una mujer alargada
que se quiebra en el ciclo de vida y muerte
Es la rauda proliferación de células
que se prepara para morir
Yo construyo el mundo y lo mato mes a mes
Ofrezco mis entrañas a la luna
El óvulo no ha sido fertilizado
La arquitectura me persigue
Piernas plegables debéis cargar con el peso del mundo
Tú, aléjate de mí
Mantén la distancia
Voy a subyugarte con mi aroma
de vida y muerte
Vosotros que eyaculasteis en la grieta de mi mundo
Hombres que salisteis de mí, apartaos ahora
Las palabras salen de mi vientre
Gimen mientras el mundo se hace añicos
El cuerpo hechizado
El cuerpo hecho de esto
El cuerpo usó las medidas de la mujer
para explicar la ferocidad del presente
que camina sobre la periferia del mundo
A modo de conclusión
Marilyn Monroe leyendo el Ulysses;Parecería que hablar hoy del valor de la mujer en literatura es una batalla ganada. Pero las declaraciones y actos recogidos en periódicos y televisiones parecen no corroborar esta simple teoría. Ahí está el gran número de autoras que se citan a lo largo de estos cinco libros y que son desconocidas para el gran público, si bien otras se han visto aupadas al estandarte editorial tras muchos años de lucha, sólo por puro reconocimiento. Parecería que vivimos en un mundo justo en el que no existe distinción de género ante la lucidez, e incluso que conocemos al pie de la letra su teoría: ahora sólo queda llevarla a la práctica. De su lectura, del regreso a la historia de todos, de nuestra evolución como grupo, aprenderemos un poco más del sano respeto a la intelectualidad.
NUEVOS CURSOS ONLINE
 


 
SINJANIA CURSOS DE ESCRITURA Y CURSOS PROFESIONALES:
 
Traducción, Crítica Literaria, Poesía, Relato, Microrrelato, Redacción Eficaz, Tutoría de Proyectos Narrativos, Marketing, Escritura Fantástica, Cómo publicar un libro...
 
 
 

Empieza cuando quieras

Puedes apuntarte en cualquier momento.

Acceso inmediato

En cuanto te inscribas, tendrás acceso inmediato al curso.

Acceso ilimitado

Los cursos no tienen fecha fin para que puedas hacerlos a tu ritmo.

Bloques teóricos

Para que aprendas todo lo que necesita saber.

Ejercicios prácticos

Para que pongas en práctica lo aprendido.

Correcciones

Revisiones individuales y privadas de tus ejercicios para que mejores día a día.
Ya es hora de tomarse en serio el VPH. Por favor, respeto hacia la salud propia y ajena.Hombres del mundo, compañeros de vida, amantes, pareja, amigos, háganse las pruebas, es necesario que participen de forma activa en la prevención. No nos concierne sólo a nosotras, mujeres.
...........
El cantante británico declara que el sexo oral fue el causante de su reciente cáncer de garganta y alerta del peligro que supone no tomarlo en serio. Hace dos años era Michael Douglas quien declaraba ser esa la causa de su cáncer de garganta, debido a la transmisión del virus del papiloma humano (VPH), y ahora es Bruce Dickinson quien declara estar harto de que la gente se lo tome a chiste. El cantante, que logró superar definitivamente el cáncer en mayo de este año tras ser tratado con quimioterapia, ha alertado del peligro que supone el VPH en hombres de más de 40 años como una de las principales causas del cáncer de garganta. Y sobre todo, se ha quejado de que se interprete como una bravuconada y acabe siendo algo invisibilizado, a pesar de que los oncólogos le dan la razón. Son las primeras declaraciones abiertas de Dickinson acerca de las causas de ese cáncer. “The Book of Souls” (Parlophone/Sanctuary, 15), el último LP de la banda, fue grabado justo antes de ser diagnosticado del mismo, aunque por suerte ya ha confirmado estar totalmente recuperado y listo para una gira de presentación que empezará en 2016.
 
PARAR LA VIOLENCIA MACHISTA ES CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE

 (El machismo mata, empobrece y atonta, por ese orden. Amelia Valcárcel)
 
 
 
 

 Según la Resolución 48/104 de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer por violencia contra la mujer se entiende “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.
En España decenas de mujeres son asesinadas cada año y miles son agredidas, violadas, maltratadas,... amenazadas todos los días. Junto a ellas sus hijos e hijas, sus familiares y
amistades son también víctimas de esta violencia machista. Y parece que no pasa nada, parece que la sociedad se está acostumbrando a esta violencia y se percibe como algo normal, habitual. Todavía hay quienes piensan que es “cosa de la pareja” y que es mejor “no meterse”.
La sociedad sigue mirando hacia otro lado.
Los asesinatos machistas son la expresión más brutal del machismo, pero hay otras muchas formas de violencia contra las mujeres: física, psicológica, sexual, patrimonial y económica, simbólica.
Desde la Plataforma Feminista d’Asturies decimos NO, decimos BASTA YA DE VIOLENCIA
MACHISTA, la violencia machista no es algo normal, la violencia machista no es una cuestión privada o de pareja, la violencia machista no es un “suceso” es una cuestión social, es una cuestión de Derechos Humanos que afecta a la mitad de la población.
Y aquí seguimos, sin un pacto de Estado que asegure los recursos para eliminar esta lacra gobierne quien gobierne, sin que la igualdad sea asignatura troncal en todas las etapas educativas, sin vigilar a los maltratadores para proteger de verdad a las mujeres que denuncian, sin presupuesto para campañas, sin una normativa de sanciones para el incumplimiento de la leyes de Igualdad y de Violencia de Género,...
Hay que salir a la calle a visibilizar, condenar y rechazar la violencia machista. A dar voz a quienes ya no la tienen. Hay que salir a la calle a gritar que no vamos a consentir que siga esta violencia, que si tocan a una responderemos todas. El 7 de noviembre el Movimiento Feminista ha convocado una Marcha Estatal Contra las Violencias Machistas, en Madrid para exigir a este gobierno que garantice la vida de la mitad de su ciudadanía, las mujeres.
¡NO MÁS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES



 PARAR LA VIOLENCIA MACHISTA YE CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE
 
 
 
CONCENTRACIÓN DE AYER MIÉRCOLES, QUE SE REPETIRÁ CADA PRIMER MÍERCOLES DEL MES EN LA PLAZA DE LA ESCANDALERA DE OVIEDO, ÚNETE,
 
SI AGREDEN A UNA, RESPONDEMOS TODAS!
 
 
 



 
MIGUEL HERNÁNDEZ

 EL HAMBRE
 

 I.
Tened presente el hambre: recordad su pasado
turbio de capataces que pagaban en plomo.
Aquel jornal al precio de la sangre cobrado,
con yugos en el alma, con golpes en el lomo.
El hambre paseaba sus vacas exprimidas,
sus mujeres resecas, sus devoradas ubres,
sus ávidas quijadas, sus miserables vidas
frente a los comedores y los cuerpos salubres.
Los años de abundancia, la saciedad, la hartura
eran sólo de aquellos que se llamaban amos.
Para que venga el pan justo a la dentadura
del hambre de los pobres aquí estoy aquí estamos.
Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente,
los que entienden la vida por un botín sangriento:
como los tiburones, voracidad y diente,
panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.
Años del hambre han sido para el pobre sus años.
Sumaban para el otro su cantidad los panes.
Y el hambre alobadaba sus rapaces rebaños
de cuervos, de tenazas, de lobos, de alacranes.
Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas,
cicatrices y heridas, señales y recuerdos
del hambre, contra tantas barrigas satisfechas:
cerdos con un origen peor que el de los cerdos.
Por haber engordado tan baja y brutalmente,
más bajo de donde los cerdos se solazan,
seréis atravesados por esta gran corriente
de espigas que llamean, de puños que amenazan.
No habéis querido oír con orejas abiertas
el llanto de millones de niños jornaleros.
Ladrabais cuando el hambre llegaba a vuestras puertas
a pedir con la boca de los mismos luceros.
En cada casa, un odio como una higuera fosca,
como un tremante toro con los cuernos tremantes,
rompe por los tejados, os cerca y os embosca,
y os destruye a cornadas, perros agonizantes.
II.
El hambre es el primero de los conocimientos:
tener hambre es la cosa primera que se aprende.
Y la ferocidad de nuestros sentimientos,
allá donde el estómago se origina, se enciende.
Uno no es tan humano que no estrangula un día
pájaros sin sentir herida la conciencia:
que no sea capaz de ahogar en nieve fría
palomas que no saben si no es de la inocencia.
El animal influye sobre mí con extremo,
la fiera late en todas mis fuerzas, mis pasiones.
A veces, he de hacer un esfuerzo supremo
para acallar en mí la voz de los leones.
Me enorgullece el título de animal en mi vida,
pero en el animal humano persevero.
Y busco por mi cuerpo lo más puro que anida,
bajo tanta maleza, con su valor primero.
Por hambre vuelve el hombre sobre los laberintos
donde la vida habita siniestramente sola.
Reaparece la fiera, recobra sus instintos,
sus patas erizadas, sus rencores, su cola.
Arroja los estudios y la sabiduría,
y te quita la máscara, la piel de la cultura,
los ojos de la ciencia, la corteza tardía
de los conocimientos que descubre y procura.
Entonces sólo sabe del mal, del exterminio.
Inventa gases, lanza motivos destructores,
regresa a la pezuña, retrocede al dominio
del colmillo, y avanza sobre los comedores.
Se ejercita en la bestia, y empuña la cuchara
dispuesto a que ninguno se le acerque a la mesa.
Entonces sólo veo sobre el mundo una piara
de tigres y en mis ojos la visión duele y pesa.
Yo no tengo en el alma tanto tigre admitido,
tanto chacal prohijado, que el vino que me toca,
el pan, el día, el hambre no tenga compartido
con otras hambres puestas noblemente en la boca.
Ayudadme a ser hombre: no me dejéis ser fiera
hambrienta, encarnizada, sitiada eternamente.
Yo, animal familiar, con esta sangre obrera
os doy la humanidad que mi canción presiente.

Manifiesto

La crisis capitalista ha puesto de manifiesto en nuestro país, al igual que en otros sitios, que el capital para salir de sus crisis ha empleado sus recetas habituales: cierre de las empresas menos rentables, concentración de capitales (la banca es un ejemplo pasando de  unas 50 entidades al inicio de la crisis a poco más de 12 en la actualidad), privatización/mercantilización de sectores económicos de economía mixta o publica, despido masivo de trabajadores, bajada generalizada de los salarios (directos, indirectos y diferidos), empeoramiento de las condiciones de trabajo (dos reformas laborales) que conllevan un abaratamiento del despido y una indefensión de los trabajadores frente al capital. En definitiva este gobierno, al igual que los anteriores, han realizado las políticas necesarias para que el capital restaure su tasa de ganancia y con ello salga de su crisis.  Por eso hablan de que ya estamos saliendo de la crisis.
Que haya más de 5 millones de parados, que los contratos sean cada vez más precarios que los salarios apenas alcancen para lo más básico, etc. etc., entra dentro de lo que el capital y sus gobiernos de turno,  consideran como un mal menor. Lo importante es crecer a cualquier precio. Recordamos que, cuando no había crisis para el capital, había no obstante crisis para la clase obrera. En los mejores momentos del gobierno anterior había 1.900.000 parados, 1.800.000 personas con contrato a tiempo parcial y un 35% de precariedad… La conclusión es obvia, en los momentos de crisis del capital, como es el actual,  las condiciones de sobre-explotación alcanzan a más personas y a los que no nos pueden explotar, nos desprecian. El capitalismo vive y se reproduce de la explotación del trabajo.
Ante esta situación la respuesta de la clase obrera ha sido parcial y descoordinada.
La política de las organizaciones de la izquierda institucional se han limitado a denunciar las políticas del gobierno de turno (PSOE/PP) proponiendo políticas que sólo suponían tímidas reformas que aliviasen estas condiciones de sobre-explotación y prometiendo una salida progresista de la crisis. No hay ningún ejemplo en la historia que pueda demostrar que esto ha sido posible. El capital sale de sus crisis haciendo justo lo que está haciendo. Los gobiernos no están para hacer políticas que favorezcan a la mayoría de la población, están para garantizar que la tasa de ganancia del capital sea un hecho.
Por su parte las organizaciones de la izquierda situadas fuera de las instituciones siguen siendo marginales y su influencia en el conjunto de la clase obrera es apenas significativa.
Para garantizar que todo esto siga igual, el capital está alentando la creación de nuevas organizaciones políticas que canalicen este malestar hacia vías que sigan la senda institucional y parlamentaria. Es decir que todo cambie para que todo siga igual. Una nueva transición. La primera parte ya la han hecho con el cambio de monarca, ahora están en la segunda etapa.
Ante este panorama somos muchos y muchas las personas que nos resistimos a aceptar esta situación como irreversible.
Planteamos a todas aquellas personas, colectivos y organizaciones que saben que la salida de esta situación no está en limar las aristas del capital, sino de la necesidad de acabar con el mismo capital; es decir, en la lucha por una sociedad sin explotadores ni explotados, en la lucha por el Socialismo. Necesitamos esa herramienta colectiva que indique a nuestra clase que dentro del capitalismo no hay salida. De ahí que aspiramos a en la medida de nuestras fuerzas a trabajar por confluir con otros y otras en esa tarea común.
Somos conscientes de que nosotros, los trabajadores tenemos un interés de clase enfrentado al capital en lo socio-económico. Es en ese terreno en el que estamos incluidos como miembros de la misma clase social y en el que frente a la explotación no tenemos diferencias, precisamente por existir una completa identidad de intereses.
En la izquierda hay diversidad de pensamiento y por ello no existe un referente de lucha a favor de nuestros intereses globales como clase, de ahí que sea necesario recuperar la lucha ideológica –cuyos pilares sean la lucha de clases y el proyecto de sociedad socialista- como elemento central de la acción política, ideología sencilla a la vez que explicativa y muy apegada a la realidad.
De la misma manera, al realizar un estudio de la crisis económica, hemos identificado que esta crisis, y todas las anteriores, son consustanciales al modo de funcionamiento del sistema capitalista en el cual vivimos y por lo tanto rechazamos las explicaciones simplistas. No somos consumidores del discurso previamente elaborado por los transmisores de la ideología capitalista dominante.
Una vez que hemos identificado el problema sabemos que la solución no pasa por cambiar un gobierno por otro dentro del marco capitalista, es necesario un cambio de modelo de sociedad. El sistema capitalista en el que vivimos se rige por unas leyes orientadas que no persiguen una mejora de vida para la mayoría, sino que en cambio estas leyes están pensadas, por decirlo simplemente, para la acumulación de capital.
Por todo esto reconocemos que la única solución posible es el cambio de las relaciones sociales en las que vivimos. Es el cambio en el modo de vida para que las personas sean tratadas como seres humanos y no como mercancías. Es un hecho comprobado que cualquier intento por cambiar la forma en que nos relacionamos es contrarrestado por el capital con descalificaciones, mentiras, represión, golpes de estado, guerras…etc.
Esta realidad que se nos presenta, la queramos o no, con pérdida de derechos laborales, explotación en trabajos que no permiten vivir con dignidad, aumento de beneficios de los capitalistas y empobrecimiento masivo de los trabajadores únicamente se puede combatir estando organizados. Vemos la necesidad apremiante de una organización de la clase frente al capital para la lucha por nuestros intereses.
Dentro de la organización es fundamental la formación de cuadros militantes, activistas que transmitan reflexiva y críticamente sus posiciones y las de su organización en su entorno social. Este cuadro político debe ser capaz de dar respuesta a las preguntas más complejas y menos evidentes, de forma directa y personal. Ha de ser en definitiva un cuadro político operativo capaz de transmitir la teoría a la práctica de la vida cotidiana.
Esta organización debe tener firmeza en los principios y flexibilidad en la forma de aplicación y recoger además la base en su práctica general de la experiencia de los más de dos siglos de lucha de la clase obrera. Las formas de organización en cada momento histórico concreto, deben estar subordinadas a los intereses de clase, deben ser abiertas, sin clichés, sin esquemas ni normas estrechas y extremadamente flexibles, por tanto tenemos que edificar una casa en la que quepamos todos y en la que haya el mínimo peligro de habitabilidad, regida además por el máximo de libertad y democracia.
Los trabajadores han elaborado sobre la base de su práctica general sus propios principios:
          Primero. Esta organización de los trabajadores, debe luchar por las mejoras inmediatas, como medio de mejorar desde ahora las condiciones de existencia de los trabajadores, debe movilizar a toda la clase y darle conciencia sobre la base de sus éxitos y fracasos, de sus luchas diarias, ligándolas con la perspectiva general de la clase, de la necesidad de suprimir la explotación de las personas por las personas.
          Segundo. El movimiento obrero tiene necesariamente que ser de masas también, ya que sólo el conjunto organizado de la clase puede imponer con su lucha los objetivos marcados.
          Tercero. El movimiento de los trabajadores en lo táctico-organizativo debe hacer uso de cuantas herramientas disponga, convenios colectivos, prensa, elecciones etc., combinando con huelgas, manifestaciones, protestas de todo tipo, etc., es decir desarrollando la lucha de clases. Debe mantener sus principios con vistas al cambio de sociedad y no desdibujarse en las herramientas utilizadas.
En coherencia con nuestro llamamiento vemos la necesidad de un programa, que debe ser una herramienta que nos permita trabajar con otros colectivos. Por ello nos hemos dotado de un programa político de mínimos para la resistencia. Este programa beneficioso para la mayoría, es realizable y va dirigido contra  los intereses de una minoría, la minoría capitalista. Este programa está abierto, es susceptible de discusión y cambios, en definitiva solo pretende ser un denominador común para empezar la lucha que tenemos ante nosotros.
  1. Salario mínimo de 1.000 €
  2. Ninguna pensión por debajo del SMI
  3. Extensión y ampliación de la prestación por desempleo.
  4. Reforma Fiscal: progresividad, persecución del fraude fiscal, la economía sumergida y los paraísos fiscales. Revisión de la legislación sobre las Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV). Dotar de infraestructuras de todo tipo a la Inspección de Fiscal de la Hacienda Pública.
  5. Banca pública como corolario de la nacionalización de la banca privada y las cajas de ahorros.
  6. Nacionalización de los sectores estratégicos de la economía.
  7. Ley sobre la Obsolescencia programada.
  8. Control y democratización de los canales de distribución y comercialización del sector primario de la economía a fin de evitar situaciones de oligopolio que inciden negativamente sobre los precios      pagados a los productores y sobre los precios pagados por los consumidores.
  9. Efectiva separación entre las iglesias y el Estado.
  10. Por la Unión de los pueblos, salida del €, no al pago de la deuda y la recuperación de la soberanía
  11. Contra las intervenciones imperialistas y salida de la OTAN.
De la misma forma entendemos que es necesaria la creación de un programa a medio y a largo plazo que vaya en función de nuestros intereses de clase, es decir que acabe con la explotación de las personas por las personas.
Esto significa cambiar las relaciones sociales de explotación del capitalismo por las relaciones de control por parte de la sociedad, de los medios de producción como de distribución y de fuerzas de trabajo aplicadas. Esto implica una planificación y organización colectiva consciente de la vida social y económica, socialismo como medio de garantizar una vida digna.
 
 



Proceso de maquetación de nuevo libro, "Herencia", ed. Editorial Amargord. Nuevo registro y quizá uno de los retos más difíciles para mi. Hablamos desde el propio hueso, desnudez máxima.
 




 
HERENCIA
 
 
Y esto es tan sólo ...
el esqueleto escrito de mi memoria.
Lo que soy y en lo que me he convertido,
una herencia que va más allá del cuerpo.
Una devastación interior
que concluye en una cierta fiereza
o carácter salvaje o indómito,
tal vez herencia animal
de quien ha logrado sobrevivir
a lo largo de esta historia.
 
 
Ana Vega
 
 
 
 
 
 
 
 
ARDE
 
Precaución, arde.
Esta mujer que escribe arde.
Su piel quema
y aún es peor en el caso de su pensamiento.
Ese carácter encendido
le provoca una mala aceptación del mundo
y es por eso que ustedes deben alejarse de ella.
Arde esta piel y esta palabra,
y esta conciencia que tan sólo encuentra justicia
en cierto equilibrio entre palabra, obra y hecho.
Tengan precaución entonces y cierto cuidado,
pues toda llama tiende a extenderse
y es fácil entonces
que esta voz les alcance
y tal vez hiera
en esta quema necesaria,
en este incendio que busca provocar
la palabra escrita.
Cómo comprender el mundo entonces
si no es a través de este avanzar entre las llamas
y que afecte cada luz, cada sombra, cada actitud y comportamiento
que observas y has de traducir a este reino
de silencio roto por la palabra.
Cómo enfrentarse entonces al mundo
de otro modo, más allá de una traducción
dolorosa y exacta de éste.
Tengan cuidado entonces, insisto,
esta mujer arde, quema,
arrasa y destruye todo cuanto su palabra
o roce alcanza.
Y ésa es su intención primera
al escribir.
Conciencia en llamas
que ha de quemar
y alcanzar al otro.
Precaución,
pues arde.
Ese frío absoluto
de sus manos
así lo atestigua.
 
Ana Vega
 
 
 
 
 
 
La necesidad de un espacio de encuentro comunista
 
Por Nicolás García Pedrajas
 
 
No son buenos tiempos para las ideas comunistas. A pesar de que la “crisis” económica ha dejado al descubierto las costuras del sistema capitalista, la mayoría de las respuestas de la izquierda política han sido enormemente pueriles.
Ningún análisis profundo desde la óptica del marxismo se ha realizado. Las críticas al capitalismo como un sistema económico intrínsecamente injusto han sido sustituidas por absurdas apelaciones al bipartidismo como origen de los males de la actual crisis. Se ha lanzado la idea que otro modelo social es posible dentro del capitalismo, aunque la evidencia les golpee en la cara con la realidad una y otra vez.
La misma idea de crisis como algo coyuntural ha sido una referencia común en los políticos de la izquierda. En lugar de admitir que la actual crisis es simplemente un estadio normal del capitalismo, que es un sistema de acumulación de capital por su propia naturaleza y que el término crisis simplemente se aplica a una situación concreta cuando el deterioro del nivel de vida de las clases trabajadoras alcanza a la clase media.
El abandono de las ideas marxistas por parte de los partidos socialistas primero y comunistas después no es un fenómeno nuevo. Hace décadas que los partidos socialistas pasaron a la social-democracia primero y al social-liberalismo después. Posteriormente los partidos comunistas fueron siguiendo esa senda. Es imposible encontrar rastro de ideas comunistas en partidos como el PCF francés o el extinto PCI italiano. En Europa es posible que solo el KKE griego y el PCP portugués sigan siendo partidos realmente comunistas dentro de los partidos con representación parlamentaria.
En España la situación del PCE está cumpliendo los mismos pasos que el PCF y el PCI. Hace años que el PCE abandonó el comunismo real por el parlamentarismo. Su presencia en los lugares de trabajo, su imbricación con el sindicalismo y su movilización en el conflicto fueron sustituidas por su participación en las instituciones. Esta participación ha tenido el efecto de producir alguna buena ley y alguna buena actuación, pero desde luego no ha conseguido ninguna mejora significativa en la naturaleza del sistema económico que tenemos. La participación de IU en el gobierno de la Junta de Andalucía de la legislatura anterior es el ejemplo perfecto de esta situación.
La apuesta actual del PCE por un movimiento desclasado pequeño burgués como Ahora en Común es la última campanada de las doce para el PCE. La carroza se ha convertido en calabaza y cualquier militante de buena fe que siga siendo comunista sabe que el cambio no tiene vuelta atrás. La pérdida del PCE para la causa comunista tiene un efecto muy importante para las ideas comunistas en este país. Aunque como hemos dicho su deriva (des)ideológica había empezado hace años, el PCE sigue siendo para mucha gente el referente comunista en España.
Precisamente ahora que las ideas comunistas son más necesarias que nunca, precisamente ahora que el capitalismo muestra su rostro más descarnado sin pudor, precisamente ahora que la clase trabajadora se encuentra más desorientada en la búsqueda de un referente político, precisamente ahora los partidos comunistas se baten en retirada.
Por ello, se hace más necesario que nunca construir un espacio de encuentro comunista donde todas aquellas personas que quieran trabajar juntas bajo los principios del marxismo puedan empezar la construcción de algo que llevará mucho tiempo, pero que es la única alternativa al capitalismo y su canibalismo social inherente.
Hay que reconocer que ha habido compañeros y compañeras de partidos comunistas minoritarios que han mantenido firmes sus convicciones. Sin embargo, estos partidos han demostrado también sus limitaciones. Es importante ser generosos en el momento actual y pensar en un espacio de encuentro marxista en cual todos estén invitados. A nadie se le debe pedir que abandone su actual militancia o que adquiera una nueva. Solo debe ser necesario la defensa clara de los principios comunistas y las ganas de trabajar por una sociedad donde el capitalismo solo sea un mal recuerdo.
La tarea es titánica y las armas pocas, pero no hay otra salida. El ciudadanismo desclasado y los mesías de tertulia son solo macabras bromas de las que el capital se ríe mientras aprieta un poco más el tornillo de la prensa bajo la cual se encuentra la clase trabajadora.
Aunque se trate de un reto muy difícil, un espacio de encuentro así permitirá al menos que los comunistas trabajen juntos por algo que merezca la pena, mejor que en partidos en los cuales la podredumbre alcanza ya la raíz.
Hay iniciativas ya en este sentido y creo que pronto tendremos noticias de algo muy bueno que se empieza a gestar.
Salud y república







 
"Eu soi quen fun" muestra a través de un documental la deriva de la escritora asturiana Ana Vega, por encontrar sus orígenes a través de la lengua y la historia de sus ancestros.
Ya pueden encontrarlo y disfrutarlo en YouTube.
Gracias al excelente trabajo de Melania Fraga.


  Aquí encontrarán a la verdadera Ana Vega, eu soi quen fun...
 
 
 
 

"El escribano trabaja para el placer del lector: el primero sufre en su cuerpo y el espíritu del segundo se desarrolla. Quienquiera que sea, repara en el esfuerzo y no desprecies al que trabaja para tu provecho... Si no conoces bien lo que es la escritura, podrías creer que la dificultad es ligera... más déjame decirte que el trabajo es rudo: quema la vista, encorva la espalda, comprime el vientre y los costados, atenaza los riñones y deja todo el cuerpo dolorido... Así que, lector, vuelve cuidadosamente las páginas y guárdate de poner los dedos sobre las letras, pues, al igual que el granizo destruye los sembrados en los campos, el lector descuidado estropea el libro y la escritura. Como el marino encuentra al fin el puerto, el escriba se regocija de llegar a la última línea. Deo gratias" 
 
 Colofón del Beato de Silos
 
 
Somos la Colectividad Libertaria Valemás y nos dirigimos a ti para hacerte partícipe de una de nuestras iniciativas.
Como cada primer sábado de mes, organizaremos un mercadillo social y de trueque en Candás (Avda María Cristina), en esta ocasión se celebrará el sábado 5 de septiembre de 11:00 a 14:30 y queremos darle un carácter similar a lo que tiempo atrás sería un Mercau d'Abastos.
En él nos gustaría:
1) comercializar comestibles de elaboración o producción propia: hortalizas, pan, miel, conservas...
2) contar con un espacio físico donde anunciar los bienes, servicios profesionales, conocimientos y experiencias de quienes estamos dispuestos a intercambiarlos de forma desmonetarizada (mecánica, carpintería, pintura, costura, limpiezas, etcétera).
3) utilizar ese espacio para la recogida, almacenamiento y redistribución de alimentos no perecederos de primera necesidad.
Aportar algún alimento no perecedero es, precisamente, requisito indispensable para participar con un puesto en el mercadillo.
Por tanto: si te interesa comercializar algún alimento que cultivas o elaboras, siempre que sea de producción propia, es decir, no permitimos puestos de empresas con productos que provengan de la explotación entre clases, o si bien prefieres intercambiar o trocar algo de cualquier otro género, háznoslo saber.
Dinos quién eres, qué productos te ofreces a intercambiar, qué tipo alimento no perecedero aportarías (para su posterior distribución-donación), y cuánto espacio necesitarías.
Ponte en contacto con nosotros y a vuelta de correo concretamos detalles y confirmamos tu reserva.
Como excepción a este plan-general, el mercadillo podría también contar con puestos de ropa de 2ª mano y libros (de 2ª, 3ª, 4ª...).
En un documento adjunto explicamos los criterios que nos fijamos como horizonte para el mercadillo al que tratamos de llegar paso a paso.
Aprovecharemos también esta ocasión para desvainar la cosecha de verdinas de nuestro cultivo colectivo.
 
 
 
 
Taller de Escritura Creativa que se desarrollará en las Jornadas de Creación Audiovisual Visiónica 2015 en el Auditorio Príncipe Felipe.



Taller de Escritura Creativa coordinado por Ana Vega.



Día 26 de septiembre a las 19h.
 
 
Si alguien te quiere, te respeta, si alguien te respeta te quiere, no hay más. Vivimos una falta de respeto que se hace evidente, por desgracia, ya a modo de patología...
 
"Ante un caso de enfermedad de transmisión sexual, el médico sugieren a los afectados que adviertan a sus parejas para que acudan al médico o hablan directamente con ellas: "SI TIENES APRECIO POR ESA PERSONA DEBES DECIRLO, PERO A VECES NO QUIEREN"
 
 

El San Agustín detecta un repunte de las infecciones de transmisión sexual

Aumentan los jóvenes de entre 20 y 30 años con verrugas genitales causadas por el virus del papiloma humano al no utilizar el preservativo

02.08.2015 | 04:39
 
 
El San Agustín detecta un repunte de las infecciones de transmisión sexual
El San Agustín detecta un repunte de las infecciones de transmisión sexual
Los médicos del servicio de dermatología del hospital San Agustín perciben un repunte de las infecciones de transmisión sexual. La que más abunda es el condiloma o verrugas genitales causadas por el virus del papiloma humano; aumenta entre la población joven, de edades comprendidas entre los 20 y 30 años, señala el doctor Daniel de la Mano, dermatólogo del centro sanitario avilesino. Atribuye este incremento a la falta de utilización del preservativo. "Los jóvenes tienen la información y saben de las posibilidades de contraer infecciones pero aún así no usan el preservativo siempre. Piensan que no les va a tocar a ellos nunca", añade el especialista para comentar que "todos los días vemos algún caso nuevo".
Las verrugas genitales son protuberancias generalmente asintomáticas (sin dolor), de color carne o gris. Pueden ser pequeñas, a veces difícilmente visibles, o alcanzar agrupaciones grandes que se detectan a simple vista y con aspecto de coliflor. Se transmiten por contacto sexual, manifiesta el médico. Las relaciones sexuales seguras, que incluyen el uso del preservativo y evitan el contacto sexual con personas afectadas, son las vías más eficaces para prevenir el contagio del virus del papiloma humano. El condón "no es infalible ya que las verrugas pueden aparecer en zonas de alrededor de los genitales, como el pubis, que no están protegidas por el preservativo", explica De la Mano. No obstante, promueve su uso por tratarse del método que frena el contagio de las enfermedades de transmisión sexual.
Estas verrugas afectan a hombres y mujeres. En los primeros pueden crecer en la punta o tallo del pene, el ano o el escroto. En las mujeres, en la vulva, las paredes de la vagina, el área entre los genitales externos y el ano y el cuello del útero.
Asimismo, pueden manifestarse en el muslo y la zona de la ingle; incluso podrían desarrollarse en la garganta y en la boca de una persona que haya mantenido sexo oral con una otra infectada.
Los dermatólogos atienden a los hombres ya que las mujeres acuden a ginecología, comenta el especialista, para explicar que éstas, con una infección genital por el virus del papiloma humano tienen una mayor probabilidad de desarrollar cáncer de cuello de útero. Para reducir este riesgo deben someterse a revisiones regulares que incluyen la prueba del Papanicolaou, facilitando así la detección de alteraciones originadas por las verrugas genitales y las primeras señales de cáncer de cuello uterino.
Existen varios tratamientos para eliminar el condiloma. Entre ellos, el doctor De la Mano cita la crioterapia (congelación con nitrógeno líquido), cremas con las que se consiguen buenos resultados", tratamientos químicos que las quema y cirugía en caso de que las verrugas sean muy grandes.
Una vez diagnosticadas y tratadas, para descartar sucesivas infecciones -"ya que cuando aparece una es probable que haya otra"-, De la Mano incide en utilizar durante varios meses el preservativo. Recalca su importancia ya que, "además de poder quedar algún resto del virus y repetirse la infección, todavía hay riesgo de contagio". El riesgo cero no existe, destaca. Asimismo, indica otros riesgos derivados de una infección secundaria: herpes, hepatitis o VIH.
Ante un caso de enfermedad de transmisión sexual, el médico sugieren a los afectados que adviertan a sus parejas para que acudan al médico o hablan directamente con ellas: "Si tienes aprecio por esa persona debes decirlo pero a veces no quieren".
 
 

Periodismo y salud mental: el deber de explicar

 
Cuando un piloto estrella un avión contra la montaña o un niño mata a su profesor con una ballesta, cuando una madre abandona a su bebé en un contenedor, la noticia crea una onda expansiva que succiona el aire a su alrededor. Lo que queda es un vacío desasosegante, que debe ser rellenado de inmediato.
El vacío reclama con urgencia una explicación, aunque sea provisional y poco informada, aunque sea un cómodo cliché que no explica nada, pero tranquiliza porque señala culpables concretos. Un cliché que transmite una cierta vuelta al orden. El piloto tenía una depresión, el niño era esquizofrénico y la madre perdió la razón. Es horrible, pero comprensible. Comprensible como un atentado islamista o un “crimen pasional”.
Una explicación de este orden tiene la ventaja añadida de servir para cortar en seco las preguntas: ¿Por qué puede resultar conveniente para un piloto esconder su depresión a los servicios médicos de la empresa? ¿Cómo es que la escuela no tiene nada que decir sobre el trastorno mental de un menor? ¿De qué tenía tanto miedo la madre del bebé?
Esta clase de explicaciones, sin duda, atienden a un derecho –que el mundo tenga sentido- a cambio de aplastar otros muchos: el derecho de las personas a no ser estigmatizadas, el derecho a que no se atribuya a un colectivo el rasgo que se detectó en uno de sus miembros, el derecho a ser escuchado antes, o “en vez de”, ser condenado.
1
El periodismo se ocupaba teóricamente de las explicaciones. Teníamos que explicar los hechos para que la gente los entendiera, los encajara en una visión del mundo y actuara en consecuencia con plena consciencia ante los demás. O sea, teníamos que ofrecer el material con que la gente pudiera constituirse en sujeto activo, pasar de súbditos a ciudadanos. Ese era el juego ¿no?. Sí, ya sé que mientras tanto alguien haría negocio con ello y empezaría a “filtrar” las verdades, y que, por el camino, los poderes intentarían denodadamente que los hechos, las explicaciones y hasta la visión del mundo fuera siempre a su favor. Pero aprendimos que nuestro juego era la explicación y nuestra ética la ciudadanía.
Estigmatizando que es gerundio
Pero con este tipo de explicaciones simplificadoras, estigmatizadoras y tramposas no jugábamos al juego del periodismo, sino al del poder. Ese tipo de explicaciones no amplían derechos, sino que los suspenden, porque juegan al juego de la exclusión, que es el verdadero mecanismo de la desigualdad. Ese juego consiste en que para cada derecho hay alguien que no cuenta.
Esto se llama estigma y dicen los expertos que empieza por etiquetar con una marca diferencial a una persona o grupo, continua después asociando esa etiqueta a un colectivo identificable y “elaborando” un suficiente número de diferencias entre ese colectivo, en adelante “ellos”, y los demás, en adelante “nosotros”. La lista de esas diferencias se sobrecarga con emociones, más nuestras que suyas, como el miedo, la ansiedad o la vergüenza. A continuación se desposee de consideración y estatus al colectivo en su conjunto y, en seguida, se pasa a reclamar de los poderes públicos medidas vigorosas de apartamiento o neutralización.
El proceso es tan antiguo como el insulto, pero mucho más dañino y mucho menos perceptible, precisamente por ser completamente ambiental, es decir, inconsciente para la mayoría. Está en la base de casi todas las exclusiones sociales y de muchas de las persecuciones que aún hoy nos avergüenzan.
2
La estigmatización es un rastro de pensamiento pre-lógico y, como tal, de una extrema pobreza argumental. En realidad, el estigma habla más del estigmatizador y sus miedos, que del estigmatizado. Así, el típico pensamiento conservador, temeroso de la pluralidad de la vida, tiende a exorcizar casi cualquier novedad social, ya se trate de la homosexualidad, del hipismo o la protesta, encajándola en un esquema de seguridad: ¿hasta qué punto amenaza esto mi actual estatus? Aunque se intente hacerla pasar como interés general, la preocupación no es, por supuesto, universal: se refiere sólo al propio estatus.
Los periodistas también
Los periodistas no están vacunados contra la inclinación estigmatizadora, ni están tampoco libres de estereotipos. Deberían, pero no. Tienen los mismos que la población general respecto al enfermo mental: el estereotipo de la “anormalidad”, el de la “peligrosidad”, el de la “incomunicación” o el de la “invalidez”. Todos ellos son tan persistentes como fácilmente falsables.
Lo “anormal” es un constructo de poca precisión. Si se refiere a la salud no funciona, porque es normal tener dolencias, aunque no sea sano. Se estima que casi un 20% de la gente tendrá algún trastorno mental en su vida, así que quizá debamos ampliar el campo de lo “normal”. Y, por otro lado, quizá lo normal no sea siempre tan saludable: la falta de adaptación social es un problema, pero cuando el entorno es agresivo, injusto o enfermo, puede ser menos patológica la inadaptación. No en vano se ha propuesto el término “normópata” para casos de este tipo. Hanna Arendt se lo aplicaría, sin duda, a Eichman, aunque también hay por aquí presidentes del gobierno empeñados hasta la obsesión en ser “personas normales”.
La “peligrosidad” es aún más insidiosa. Violencia y trastorno mental han estado ligados en la mentalidad popular desde tiempo inmemorial. Este estereotipo ha dado fundamento a uno de los proyectos legislativos más destructivos del gobierno Rajoy: el que pretendía encerrar sine die a enfermos mentales con base en suposiciones sobre su peligrosidad. Nos ocupamos de ello en un post anterior. Dejando de lado que no es un concepto médicamente aceptable, ni siquiera está claro que la frecuencia de conductas violentas entre personas con enfermedad mental difiera mucho de la que se observa en el resto de la población. La violencia está mucho más determinada por factores sociales que de salud mental. Otros estudios señalan que más que un asunto de seguridad, lo que tenemos es un problema de calidad de vida para el entorno del enfermo. Y un problema de marginación. Eso sí que es violencia.
Del estereotipo de la “incomunicabilidad” de las personas con trastorno mental, lo menos que puede decirse es que es, más bien, un problema de los demás. No sabemos comunicarnos con esta clase de personas. Hablamos de ellas, sin hablar con ellas. El periodismo aquí no se comporta de modo diferente: las noticias señalan al protagonista de los hechos, pero si es una persona con trastorno mental, ni se nos ocurre darle voz. Quizá le veamos, pero nunca le escuchamos. Nada sabemos de sus emociones o sus motivaciones. ¿Dónde queda, pues, nuestra obligación de dar claves para entender? Han sido los propios usuarios de los servicios de salud mental y sus familias los que han debido crear blogs y plataformas de comunicación para hacerse oír, pero rara vez los periodistas las consideran fuente primaria.
3
¿Y qué decir del estereotipo de la “invalidez”? Este es un ejemplo acabado de cómo se vulneran derechos por consenso. Lo primero es que el campo de la enfermedad mental es tan amplio como el de la enfermedad física. A nadie se le ocurriría negar el carnet de conducir o la gestión de sus cuentas bancarias a alguien por haber sido atendido de un problema físico, pero aceptamos sin muchas preguntas que los enfermos mentales (no distinguimos mucho la clase de enfermedad) pierdan derechos cívicos elementales. Lo segundo, es que a menudo la invalidez es resultado de la propia discriminación más que de la enfermedad. La incapacidad para decidir sobre sí mismos no es universal ni permanente entre las personas con trastorno mental. También en este asunto el prejuicio popular fundamenta atropellos legislativos, como el que sucede a menudo con los tratamientos e internamientos involuntarios.
Volvamos al periodismo
Hay titulares que matan. Con la enfermedad mental siempre tenemos una coartada, en vez de una explicación. Pero además, es que, tiene un efecto contagioso: por la forma en que tratamos la noticia, se extiende en seguida la sospecha al colectivo. En seguida serán los “esquizos”, bipolares o depresivos los causantes del hecho luctuoso. Como los gitanos lo eran de cualquier desorden.
La enfermedad mental es el rasgo distintivo y, por tanto, le asignamos el rol de explicación o causa. Pero esto puede ser tan injusto como proclamar en titulares que “UN INFARTADO REINCIDENTE ATROPELLA A UNA ANCIANA EN UN PASO DE CEBRA” o “UN HEMOFÍLICO ENVUELTO EN UNA REYERTA DE BOTELLÓN”.
4
Esto de los titulares, como lo de la elección de imágenes impactantes, no es siempre opcional para el periodista. No lo es casi nunca. Suele ser marca de la casa o exigencia del editor: el morbo vende y lo que queremos es vender.
Simplificar parecía un mandato del periodismo pero, a veces, es pecado mortal. Con los titulares atraemos simplificando, pero atraemos hacia un pozo oscuro donde el público no entenderá nada, aunque se consuele cultivando sus prejuicios o supersticiones.
El otro gran pecado periodístico es “invisibilizar” o “silenciar”, aunque a veces se haga bajo el pretexto del “respeto” a la intimidad del paciente. Ojo con esto, porque puede ser la excusa para no combatir prejuicios y no dar las “historias positivas” que todo colectivo marginado precisa. Esto ya ha ocurrido antes: el proletariado, las mujeres, los inmigrantes o los homosexuales fueron consiguiendo visibilidad y derechos, y casi siempre por este orden.
Si no volvemos a la primera regla del juego, aquella que decía que lo nuestro son las explicaciones de los hechos, si seguimos dando clichés y estereotipos en vez de explicaciones complejas, ya no jugamos a nuestro juego, sino al del poder y la exclusión. Parecerá que le seguimos la corriente a la gente, pero es al poder a quien seguimos. Si dejamos de ampliar derechos, ampliamos exclusiones, primero como etiquetas y después como guetos y campos de concentración. No exagero. El juego son los derechos: los derechos del paciente, los derechos del menor, los derechos de la víctima, los derechos laborales… Ese era nuestro negocio, ¿recuerdan?